
Valencia avanza en nuevas fórmulas de acceso a la vivienda con el impulso de su primer proyecto de cohousing intergeneracional, una iniciativa pública que busca dar respuesta tanto a las dificultades de emancipación de los jóvenes como a la soledad no deseada que afecta a muchas personas mayores. El proyecto plantea un modelo de convivencia basado en el apoyo mutuo, la interacción diaria y el uso compartido de espacios comunes, sin renunciar a la privacidad de cada hogar.
La promoción estará finalizada en el último tercio de 2027 y se ubicará en la calle de les Moreres, en el barrio de La Punta, donde se levantarán 90 viviendas de alquiler asequible en un edificio de nueva construcción. La inversión total asciende a 18,2 millones de euros y el plazo previsto de ejecución es de 22 meses.
Durante una visita a las obras, la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, destacó que este tipo de proyectos ya se desarrollan en importantes ciudades europeas, pero que hasta ahora no se habían implantado en la capital valenciana. Según señaló, se trata de una iniciativa que debía impulsarse desde la empresa municipal Aumsa como parte de la estrategia de vivienda pública.
Un modelo de convivencia entre generaciones
El proyecto se enmarca dentro de un nuevo enfoque residencial que prioriza las relaciones sociales y la vida comunitaria, especialmente entre personas de distintas edades. El concejal de Urbanismo, Juan Giner, explicó que el edificio se acerca más al concepto de cohousing que al de coliving, ya que cada vivienda será completamente independiente y equipada.
Los apartamentos contarán con cocina, baño y dormitorios propios, garantizando la autonomía de los residentes. Al mismo tiempo, el edificio incorporará espacios comunes diseñados para fomentar la convivencia intergeneracional y la realización de actividades compartidas. Las plantas primera y segunda albergarán los apartamentos destinados a personas mayores, mientras que las plantas tercera a la undécima acogerán el resto de viviendas. En total, 19 apartamentos de uno y dos dormitorios estarán reservados específicamente para personas mayores.
El reparto de las viviendas incluye 15 unidades de un dormitorio, 59 de dos dormitorios y 16 de tres dormitorios, algunas de ellas adaptadas para personas con movilidad reducida. Los precios del alquiler serán asequibles y ajustados a la realidad económica de los inquilinos.
La promoción tendrá carácter público y contará con una gestión compartida con Aumsa, manteniendo siempre la tutela institucional del inmueble. Desde el Ayuntamiento se ha insistido en que, aunque habrá autogestión de los espacios comunes, la propiedad seguirá siendo municipal.
Un edificio accesible con amplios servicios comunes
La nueva edificación contará con 5.770 metros cuadrados de superficie construida y se levantará en los números 21, 23, 25 y 27 de la calle de les Moreres. El edificio será totalmente accesible y se distribuirá en 12 plantas, además de dos sótanos. El inmueble se organizará en cuatro zaguanes, cada uno de ellos dotado con dos ascensores, lo que facilitará la movilidad interna. En los sótanos se habilitarán 86 plazas de aparcamiento para coches, cinco de ellas adaptadas, así como cinco plazas para motos.
El conjunto dispondrá también de 45 trasteros, dos locales comerciales y zonas ajardinadas de uso comunitario. Además, se habilitará una zona accesible de juegos pensada para el encuentro y la convivencia. Entre los espacios comunes destacan el gimnasio, el taller, la lavandería comunitaria y los locales sociales y asistenciales. También habrá aparcamientos cubiertos para bicicletas, cuartos específicos para carritos y bicicletas, y espacios preparados para actividades como talleres, gimnasia o coworking.




