
El Ayuntamiento de Sitges (Barcelona) ha aprobado la suspensión temporal de las licencias de construcción y de actividad vinculadas a usos hoteleros, residenciales y sanitarios. La decisión fue adoptada por el pleno municipal y tendrá una duración inicial de un año. El consistorio contempla además la posibilidad de prorrogarla durante otro año adicional si así se considera necesario.
La medida afecta tanto a nuevas edificaciones como a nuevas actividades relacionadas con estos sectores. Según ha informado el propio Ayuntamiento en un comunicado, el objetivo es revisar el actual marco urbanístico. Con ello se pretende adaptar la normativa a la realidad actual del municipio.
Un año para revisar el planeamiento urbanístico
Durante el periodo de suspensión, el Ayuntamiento pondrá en marcha los estudios técnicos necesarios para reformar el Pla d’Ordenació Urbanística Municipal (POUM). El propósito es regular de forma más precisa los usos previstos en este plan. También se elaborará una regulación específica para los establecimientos turísticos. El consistorio sostiene que la iniciativa responde a la necesidad de ordenar el crecimiento y corregir desequilibrios detectados en el mercado inmobiliario local. En concreto, apunta a la existencia de prácticas que aprovechan determinadas fórmulas para desarrollar productos inmobiliarios en zonas reservadas para otros usos.
El Ayuntamiento enmarca la decisión en un contexto de falta de vivienda en Sitges. La proliferación de viviendas turísticas y otros usos intensivos habría contribuido, según la administración local, a tensionar aún más el acceso a la vivienda. Con esta suspensión se busca ganar tiempo para replantear el modelo y frenar procesos como la gentrificación.
Amplio respaldo político en el pleno
La propuesta salió adelante con el apoyo de una mayoría amplia de concejales. Votaron a favor los cuatro ediles de ERC, tres de Sitges Grupo Independent (SGI), dos de Verds en Comú Podem y tres del PSC. También respaldaron la iniciativa un concejal de Fets per Sitges, uno de Guanyem y la concejal no adscrita Elena Alonso. Por su parte, Junts per Sitges y el Partido Popular optaron por la abstención. El único voto en contra fue el del grupo municipal de Vox. El resultado permitió que la suspensión quedara aprobada sin necesidad de recurrir a fórmulas extraordinarias.




