
en el nuevo PGOM +13 millones m² frente a 1986
a vivienda asequible
de la regularidad urbanística
Fuente: Ayuntamiento de Marbella · septiembre 2026
Con esta aprobación definitiva, la ciudad cierra casi cuatro décadas regida por un planeamiento concebido para una realidad urbana muy distinta de la actual. La alcaldesa, Ángeles Muñoz, definió el documento como un «plan de ciudad por y para Marbella» y aseguró que su aprobación «abre una nueva etapa». A su juicio, el resultado «trasciende cualquier mandato y constituye una herramienta destinada a garantizar el futuro de la localidad, adaptando su ordenación a la realidad actual y proporcionando un marco más flexible para afrontar los nuevos retos».
La regidora puso en valor el proceso que ha hecho posible el plan, con la participación de equipos técnicos, administraciones, colectivos profesionales y ciudadanía, y agradeció la labor desarrollada durante años «para resolver la complejidad urbanística del municipio». La aprobación llega tras un prolongado procedimiento técnico y administrativo y tras incorporar los informes sectoriales de las distintas administraciones, incluido el visto bueno de la Junta de Andalucía.
Un modelo territorial con 13 millones de metros cuadrados más de suelo urbano
El nuevo PGOM sustituye al planeamiento de 1986 en sus determinaciones de ordenación general y configura un modelo territorial adaptado a la legislación urbanística vigente. Frente a los cerca de 40 millones de metros cuadrados de suelo urbano que recogía el plan anterior, el documento contempla 53 millones e incorpora previsiones para nuevos desarrollos, vivienda pública, infraestructuras, equipamientos, zonas verdes y espacios de actividad económica, según el Ayuntamiento de Marbella en nota de prensa (septiembre 2026).
El PGOM fija el marco general, pero no agota la planificación. Su desarrollo pormenorizado corresponderá al futuro Plan de Ordenación Urbana (POU), que se encuentra actualmente en tramitación y que será el instrumento encargado de trasladar las grandes líneas del plan a la escala de cada ámbito. Es en ese segundo documento donde se concretará buena parte de lo que el sector promotor y la comunidad inversora necesitan conocer para planificar sus proyectos.
La vivienda asequible, ligada al crecimiento urbano
Uno de los ejes del documento es la vivienda. El planeamiento vincula los nuevos proyectos a la creación de inmuebles protegidos y a precio tasado, «de manera que el crecimiento urbano incorpore también una respuesta a las necesidades de las familias, los jóvenes y las personas que desarrollan su actividad laboral en Marbella», explicó Muñoz. En el suelo urbano, las actuaciones que se planteen reservarán un 20% de la edificabilidad para vivienda asequible.
La medida tiene una dimensión social evidente en un municipio donde el peso de la demanda internacional y del segmento de alta gama convive con las dificultades de buena parte de la población local para acceder a una vivienda. Que la expansión del mercado residencial marbellí lleve aparejada una cuota de producto asequible es, precisamente, uno de los objetivos que el Consistorio atribuye al nuevo marco. Su alcance real dependerá del ritmo al que se desarrollen los ámbitos.
Muñoz añadió que el nuevo modelo permitirá acompasar la transformación de determinados ámbitos con la creación de los equipamientos y servicios que necesita la ciudad, «favoreciendo al mismo tiempo la implantación de nuevas actividades económicas y la generación de empleo». El objetivo, según la alcaldesa, es facilitar una evolución urbana «más equilibrada, sostenible y conectada con la realidad de Marbella».
«El PGOM no responde únicamente a una necesidad administrativa, sino a una transformación de fondo en la forma de planificar Marbella»
— Ángeles Muñoz, alcaldesa de Marbella
Seguridad jurídica para 18.000 viviendas
La alcaldesa situó la seguridad jurídica entre los aspectos esenciales del plan, tanto para el desarrollo futuro como para las situaciones urbanísticas heredadas de las últimas décadas. Recordó que alrededor de 18.000 viviendas quedaron fuera de la regularidad urbanística «como consecuencia de la compleja evolución del planeamiento municipal» y subrayó que el nuevo marco «supone una garantía para los terceros de buena fe y para las familias vinculadas a estos inmuebles».
El documento proporciona, según el Consistorio, una base normativa desde la que seguir avanzando en la ordenación de esas viviendas. No es un asunto menor. Para miles de hogares, la situación ha supuesto durante años incertidumbre sobre su patrimonio, y para el sector la falta de un marco estable ha sido un factor de riesgo en uno de los mercados más activos del litoral español.
La primera edil destacó que el plan «ha superado las diferentes fases de revisión con todos los dictámenes favorables», algo que, a su juicio, pone de manifiesto «el rigor del trabajo desarrollado y permite a Marbella afrontar el futuro con un instrumento plenamente ajustado a la legislación autonómica». Muñoz felicitó al equipo redactor y extendió el reconocimiento al conjunto de la ciudad.
Por su parte, el concejal de Urbanismo, José Eduardo Díaz, señaló en su intervención en el Pleno que la aprobación «supone la culminación de años de trabajo técnico, estudios, participación ciudadana e informes sectoriales y, al mismo tiempo, el comienzo de una nueva etapa para Marbella». El edil añadió que el instrumento «permite dejar atrás un marco urbanístico de cuatro décadas y afrontar el futuro de la ciudad desde una visión global, con mayor seguridad jurídica y una planificación vinculada a las necesidades reales del municipio».
Movilidad, infraestructuras y corredores verdes
Según Díaz, el documento «aborda algunos de los principales retos de Marbella: vivienda, movilidad, infraestructuras, sostenibilidad y protección del territorio». Entre sus previsiones, el plan reserva espacios para futuras infraestructuras de movilidad, incluida la conexión ferroviaria, plantea nuevas conexiones viarias y amplía las redes ciclables y de aparcamientos.
El crecimiento urbano queda, además, condicionado a la disponibilidad de las infraestructuras de abastecimiento, saneamiento y energía «necesarias para garantizar un desarrollo ordenado». El concejal defendió también una visión de Marbella como «ciudad verde, conectada y próxima», que refuerza la relación entre montaña y litoral mediante corredores naturales y espacios libres, protege los valores ambientales y consolida una red de equipamientos más cercana a la ciudadanía.
La aprobación, en cualquier caso, no cierra el proceso. Díaz subrayó que el PGOM no constituye el final del camino, «sino el punto de partida para desarrollar las determinaciones del nuevo planeamiento y convertirlas progresivamente en actuaciones concretas». El foco se desplaza ahora hacia el POU, del que dependerá el calendario real de los nuevos desarrollos.
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