
La inmobiliaria Metrovacesa llevará a su próxima junta general de accionistas, prevista para el 28 de abril, una propuesta clave: el reparto de 136,5 millones de euros en dividendos. La compañía también someterá a votación un nuevo plan de incentivos a largo plazo dirigido a su equipo directivo. Según la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el dividendo se abonará con cargo a reservas de libre disposición. Este pago equivaldrá a 0,90 euros por acción.
El importe supone un aumento significativo respecto al abonado en mayo de 2025, que fue de 0,46 euros por acción. Además, representa una rentabilidad cercana al 8,2% sobre la cotización actual. La compañía prevé realizar el pago en torno al 22 de mayo. Tras esta distribución, asegura que su patrimonio neto seguirá siendo superior al capital social.
En el conjunto de 2025, Metrovacesa ya repartió 1,58 euros por acción entre mayo y diciembre, lo que supuso un total de 240 millones de euros. Esta cifra implicó una rentabilidad del 17%. Con este nuevo dividendo, la empresa alcanzará un total de 1.001 millones de euros distribuidos desde su salida a bolsa en 2018. Fuentes del mercado destacan que estos datos la consolidan como una de las compañías más atractivas por dividendo en España.
Un plan de incentivos ligado a objetivos y permanencia
La junta también abordará la aprobación de un plan de incentivos a largo plazo para el periodo 2027-2029. Este programa incluye tanto pagos en metálico como la entrega de acciones. El consejo considera necesario mantener un sistema retributivo que resulte atractivo y competitivo. Según la empresa, este tipo de planes ha demostrado ser eficaz para la retención del equipo directivo.
El nuevo esquema seguirá una línea continuista respecto a programas anteriores. Estará estructurado en tres ciclos independientes, con concesiones previstas en 2027, 2028 y 2029. Los beneficiarios recibirán un incentivo inicial o ‘target’ que se consolidará con el tiempo. Su cobro dependerá del cumplimiento de objetivos y de la permanencia en la empresa. En el caso del consejero delegado, Jorge Pérez de Leza, el incentivo ‘target’ equivaldrá al 100% de su retribución fija anual. Para el primer ciclo, esta cantidad se sitúa en 800.000 euros.
El 50% del incentivo se abonará en efectivo y el otro 50% en acciones de la compañía. No obstante, el consejo podrá modificar esta proporción, incluso hasta un pago íntegramente en metálico. El número máximo de acciones destinadas al plan no superará las 600.000. Hasta su entrega efectiva, los beneficiarios no tendrán la condición de accionistas.
Reelecciones y otros puntos clave de la junta
Además del dividendo y el plan de incentivos, la junta votará la reelección de seis consejeros por un periodo de cuatro años. Entre ellos figura el propio consejero delegado. También se someterán a aprobación las cuentas anuales de 2025. Asimismo, se propondrá la reelección de PriceWaterhouseCoopers como auditor para el ejercicio 2026.
Otro de los puntos relevantes será la votación de la política de remuneraciones de los consejeros para el periodo 2027-2029. De aprobarse, entrará en vigor el 1 de enero del próximo año. La compañía ha subrayado que cuenta con suficiente liquidez para afrontar el pago del dividendo. Esta solvencia se apoya en la caja generada por su actividad de promoción inmobiliaria y venta de suelo.

