
El Mercado de San Miguel, ubicado junto a la Plaza Mayor de Madrid, ha vivido un cambio significativo en su estructura de capital. Tras el nuevo capital que se ha hecho con el activo se encuentra la familia Brenninkmeijer, dueña de la cadena de ropa C&A, aunque formalmente sigue siendo gestionado por Redevco, también perteneciente a la familia neerlandesa, como recoge Cinco Días.
Redevco, que ya controlaba el mercado desde 2017 con una inversión de 70 millones de euros, había contado inicialmente con Ares, un fondo estadounidense que aportaba el 75% del capital. La operación reciente consistió en que Ares vendiera su participación y el capital fuese asumido directamente por el family office de los Brenninkmeijer, Anthos. Con esta transacción, el mercado ha sido valorado en 200 millones de euros.
Redevco y el posicionamiento del mercado
La gestora Redevco sigue manejando el activo a través de su filial Aleda Investment. Este mercado ha sido reposicionado como un espacio gourmet que atrae tanto a turistas como a locales. Los ingresos por arrendamientos en 2024 alcanzaron los 10,25 millones de euros, un 14% más que en 2023, mostrando un crecimiento constante desde 2018. Durante el año pasado, el Mercado de San Miguel estuvo parcialmente cerrado por obras de mantenimiento, hasta su reapertura el 26 de febrero de 2025. Este edificio de casi 1.800 metros cuadrados es un Bien de Interés Cultural, inaugurado en 1916 con una estructura de hierro diseñada por Alfonso Dubé y Díez. En 2009, su modelo de negocio cambió de mercado de abastos a espacio gastronómico tras la intervención de varios inversores privados.
La familia neerlandesa ha diversificado su fortuna más allá de la moda. Además de C&A, mantiene negocios en capital riesgo con Bregal Investments y activos inmobiliarios con Redevco. Su grupo suizo Cofra concentra todas estas inversiones y ha permitido a los Brenninkmeijer mantener una fortuna cercana a los 33.800 millones de euros.
Con esta adquisición, los Brenninkmeijer aseguran no solo la gestión del emblemático espacio madrileño, sino también la continuidad de un modelo de negocio que combina patrimonio, gastronomía y rentabilidad sostenida.




