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El sector turístico podría perder 23.000 millones en Semana Santa por el Covid-19

El estado de alarma obliga a parar al sector turístico en una de las épocas con más actividad del año: la Semana Santa. El 15% del negocio del este segmento está en riesgo.

Terraza turismo Coronavirus
Terraza vacía en Palma de Mallorca.

La pandemia de coronavirus ha obligado a paralizar casi toda la actividad económica y productiva del país. España se enfrenta desde hace semanas a la mayor crisis sanitaria en décadas. El Covid-19 ha afectado a todos los sectores de la economía del país, pero uno de los más perjudicados es el turístico, cuyo PIB representa alrededor de un 12% del nacional y que se ha visto gravemente damnificado por las restricciones de movimientos de personas, cierre de hoteles, ERTEs, cancelaciones masivas de alojamientos, eventos y vuelos.

El confinamiento derivado del estado de alarma, ahora prolongado hasta el 26 abril -en principio-, obliga a parar al sector turístico en una de las épocas con más actividad del año: la Semana Santa. La caída de las reservas durante esta semana pone en peligro en torno a un 15% del negocio del sector a nivel nacional, además, también se observa un descenso significativo de las prerreservas para el verano, según fuentes del sector consultadas por Efe.

En este sentido, el sector turístico es muy estacional y genera alrededor del 70% de sus ingresos durante la campaña de verano -entre junio y octubre-, el 15% en fines de semana y puentes y  el 15% restante en Semana Santa, según las mismas fuentes.

El PIB turístico representó alrededor del 12,3% del nacional, es decir, unos 153.180 millones de euros. Por lo tanto, si el parón de la actividad en Semana Santa pone en peligro en torno al 15% del negocio, las pérdidas ascenderían a 22.976 millones de euros. Este sector aglutina el negocio del transporte, agencias de viajes, alojamientos, hostelería, comercio y ocio.

En 2019, el mal tiempo y las lluvias dificultaron una buena campaña. No obstante, la Encuesta de Ocupación Turística del Ministerio de Industria reveló que la ocupación de la Semana Santa fue del 76%, dato muy similar al de un año antes, cuando alcanzó el 76,8% del año anterior. Por otro lado, el nivel de ocupación en los hoteles se situó en el 82,7%, esto supuso 4,2 puntos porcentuales por encima de la cifra de 2018.

Según FIABCI, la federación del sector inmobiliario que agrupa a más de dos millones de profesionales del sector, 125 asociaciones profesionales y delegaciones en 60 países, el sector hotelero y el de hostelería son lo que están padeciendo más rápida y fuertemente esta crisis. Sin embargo, Walid Moussa, presidente de la federación, confía en que “vamos a ver un turismo interno en los países, que servirá para paliar esas pérdidas por la caída del turismo internacional”.

España recibió 83,7 millones de viajeros en 2019, casi un 1,1% más que un año antes, según datos del INE. Sin embargo, este ejercicio ha comenzado con una ligera caída, y es que en los dos primeros meses del año el país recibió cerca de 8,6 millones de turistas extranjeros, lo que supone un descenso del 0,2 % respecto del mismo periodo de 2019. Ahora, tras el cierre de fronteras y la imposibilidad de viajar se esperan caídas muy fuertes.

Vivienda turística

La Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos Turísticos (Fevitur), que agrupa a 23 asociaciones del sector, explica a Brainsre.news que las pérdidas estimadas de este segmento en Semana Santa ronda los 220 millones de euros. “La evolución de sector dependerá de lo que dure el confinamiento y de cómo sean las medidas que adopte el Ejecutivo tras el estado de alarma. Confiamos en las reservas en verano para mejorar los datos del sector este año”, explica Tolo Gomila, presidente de la patronal.

Asimismo, Moussa considera que uno de los mercados más perjudicado por esta situación extraordinaria será el residencial turístico. En concreto, el experto del sector inmobiliario vaticina que “el inversor en apartamentos turísticos tendrá problemas”.

Los hoteles reaccionan a la pandemia

De las cinco grandes cadenas hoteleras -Meliá, NH, Iberostar, Barceló y RIU-, las más perjudicadas por el número de establecimientos que han tenido que cerrar en España a causa del coronavirus son Meliá, con 140 hoteles, un 40% de los 350 que tiene en todo el mundo, y NH, con 99 hoteles, un 27% de sus 370 inmuebles. La cadena Meliá ha sido una de compañías que ha realizado un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) por causa de fuerza mayor que afectará a casi 8.400 empleados, de los que 7.332 corresponde a trabajadores de los hoteles cerrados y 1.050 a personal empleado en las oficinas corporativas. Sin embargo, esta medida no afecta a los directivos, que seguirán trabajando con una reducción en los sueldos del 50%.

NH Hoteles también ha tomado medidas para abordar la situación. La cadena ha puesto a disposición de Sanidad varios de sus establecimientos y ha iniciado un ERTE que concierne al 90% de la plantilla, es decir, cerca de 3.236 trabajadores. Por otro lado, Riu Hoteles también ha presentado ante las autoridades laborales un ERTE, que afectará a la totalidad de los 5.500 empleados que tiene en España.

Para hacer frente a este parón en su actividad, NH y Meliá han pedido a los propietarios de sus hoteles renegociar rentas por valor de 487 millones de euros, informa Cinco Días.

Hace unos días, algunos alojamientos han cambiado su actividad y se han convertido en hoteles medicalizados. En total, la Comunidad de Madrid habilitará 40 hoteles con una capacidad de 9.000 camas pacientes, que ha puesto a su disposición la Asociación Empresarial Hotelera de Madrid. El primero de toda España se abrió el pasado jueves 19, el Ayre Gran Hotel Colón, para descargar los hospitales Gregorio Marañón, Infanta Leonor y La Princesa, en Madrid capital. Después lo hizo el Marriott Auditorium, para los pacientes de los hospitales de la zona del Corredor de Henares, a esto se seguirán sumando más próximamente.

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