
El Ayuntamiento de Alicante ha aprobado inicialmente el nuevo Plan General Estructural (PGE), un documento que marcará las principales líneas de crecimiento de la ciudad durante las próximas décadas y que pone un peso especial en la construcción de nuevas viviendas. El planeamiento contempla la posibilidad de impulsar más de 45.000 viviendas, repartidas entre nuevos desarrollos, actuaciones de regeneración urbana, espacios ya consolidados y vivienda de alquiler asequible.
La aprobación se ha producido en una Junta de Gobierno Extraordinaria y abre ahora una nueva etapa administrativa, ya que corresponde a la Generalitat Valenciana iniciar la evaluación ambiental estratégica del documento. El alcalde de Alicante, Luis Barcala, ha definido el PGE como «el documento urbanístico más importante» aprobado en la ciudad en las últimas décadas y ha señalado que supone «un hito» para el futuro del municipio.
La propuesta pretende establecer las bases para una Alicante con más zonas verdes, mejores conexiones y nuevas oportunidades de vivienda y crecimiento económico. Según el alcalde, el objetivo es avanzar hacia una ciudad «más verde y que mira al mar», con mejores servicios, nuevas infraestructuras y medidas destinadas a cuidar los barrios existentes.
Más de 45.000 viviendas en nuevos desarrollos y regeneración urbana
La vivienda constituye uno de los principales ejes del nuevo planeamiento. En concreto, el PGE prevé 22.300 viviendas en cinco nuevos sectores, mientras que otras 14.300 se desarrollarían mediante operaciones de regeneración y transformación urbana, dirigidas a actuar sobre zonas de la ciudad que ya están consolidadas. A estas cifras se suman otras 5.000 viviendas en espacios consolidados y 1.300 viviendas dotacionales destinadas a alquiler asequible. De esta manera, el planeamiento no solo plantea ampliar la oferta residencial mediante nuevos suelos, sino también aprovechar espacios existentes y reservar una parte específica para facilitar el acceso a una vivienda de precio más asequible.
En conjunto, las previsiones superan las 45.000 viviendas y forman parte de una estrategia más amplia que busca responder al crecimiento de Alicante durante los próximos años. El documento vincula este desarrollo residencial con la necesidad de contar también con servicios, equipamientos y conexiones suficientes para atender a la población que pueda instalarse en las nuevas zonas.
Barcala ha defendido precisamente esta orientación al señalar que el PGE «genera nuevas oportunidades de acceso a la vivienda» y proporciona las «infraestructuras necesarias» para acompañar el crecimiento de la ciudad. El alcalde también ha destacado que el documento incorpora buena parte de las propuestas ciudadanas que, según el Ayuntamiento, tenían encaje dentro del nuevo planeamiento. El PGE ha sido elaborado después de diferentes procesos de participación ciudadana. El documento incorpora las conclusiones de una consulta previa desarrollada entre abril y mayo de 2025 y de las mesas temáticas de diálogo celebradas entre marzo y abril de 2026.
Más suelo para industria y grandes equipamientos
El crecimiento residencial se acompaña de una importante previsión de suelo destinado a actividad económica. El nuevo planeamiento habilita 4,3 millones de metros cuadrados de suelo industrial, distribuidos en cinco nuevos sectores, y plantea cuatro grandes áreas de expansión económica relacionadas con la innovación, el conocimiento y la salud. El Ayuntamiento considera que estas reservas permitirán disponer de espacio para nuevas actividades económicas y contribuirán a diversificar el modelo de crecimiento de Alicante. Así, el PGE plantea de forma conjunta vivienda, empleo, servicios e infraestructuras para configurar el desarrollo futuro de la ciudad.
En materia de equipamientos, el documento reserva al menos 100.000 metros cuadrados de suelo para la construcción de un tercer hospital público. También contempla más de 170.000 metros cuadrados destinados a instalaciones deportivas, además de espacios para la ampliación de la Universidad de Alicante, la Universidad Miguel Hernández y un centro de ciclos formativos. El planeamiento incluye asimismo nuevas medidas relacionadas con la red eléctrica y con las infraestructuras necesarias para la gestión del agua. Estas actuaciones se plantean para acompañar el incremento de población previsto y garantizar que los nuevos desarrollos dispongan de servicios suficientes.
El modelo urbano que propone el PGE también amplía considerablemente la superficie destinada a espacios verdes. El documento incorpora 349 hectáreas adicionales, hasta alcanzar las 488 hectáreas, con seis nuevos parques de gran tamaño y el objetivo de que todos los habitantes de Alicante tengan un parque a una distancia máxima de 1,2 kilómetros de su vivienda. Entre las principales actuaciones aparecen el Parque Periurbano Lagunas de Rabasa, con 152,39 hectáreas, y el Parque Agrario de la Huerta de Alicante, con 123,18 hectáreas. A ello se añade un Cinturón Verde de 19 kilómetros que conectará los principales espacios naturales y podrá recorrerse a pie o en bicicleta.
El plan también proyecta una Vía Litoral de 21 kilómetros para mejorar la conexión del frente marítimo con la ciudad y favorecer los desplazamientos peatonales y ciclistas. En paralelo, se prevén dos nodos intermodales, cuatro rondas metropolitanas, 12 aparcamientos disuasorios con más de 10.000 plazas, la ampliación del TRAM en cuatro fases y una nueva estación de Cercanías.


