
Renfe ha dado un paso significativo en su apuesta por la innovación y la sostenibilidad al encargar a Savills Arquitectura la rehabilitación de cinco edificios emblemáticos situados junto a la estación de Atocha, en Madrid. La intervención abarcará un total de 36.650 m2, incluyendo la recuperación de cuatro inmuebles históricos construidos entre 1858 y 1921, además de un edificio clave en la historia tecnológica de España. El proyecto busca transformar estos espacios en entornos de trabajo modernos sin perder su valor histórico y cultural.
Ubicados en la Avenida de la Ciudad de Barcelona y sus alrededores, estos edificios fueron inicialmente construidos por la compañía ferroviaria MZA como oficinas y cuentan con protección integral por su relevancia patrimonial. La iniciativa de Renfe tiene como objetivo no solo modernizar sus instalaciones, sino también revitalizar el entorno urbano de Madrid, convirtiendo el área en un referente de sostenibilidad e innovación. La compañía pretende que los nuevos espacios reflejen sus valores y contribuyan al bienestar de su equipo.
Transformación cultural y arquitectónica
El proyecto de rehabilitación se centra en la creación de un modelo de trabajo flexible y colaborativo, adaptado a las necesidades de la plantilla de Renfe. Durante años, Savills ha desarrollado estudios cualitativos y cuantitativos para diseñar espacios que promuevan la productividad, el confort y el sentido de pertenencia del personal. La intervención combinará un diseño interior contemporáneo con materiales naturales, manteniendo un equilibrio entre historia y modernidad.
Desde el punto de vista arquitectónico, el desafío principal es lograr que los edificios alcancen los más altos estándares de eficiencia y sostenibilidad sin comprometer su patrimonio histórico. Para ello, se implementarán soluciones pioneras en eficiencia energética, que permitirán que los edificios funcionen con consumo nulo o casi nulo. Además, los expertos en sostenibilidad de Savills supervisarán cada fase para garantizar certificaciones LEED, Breeam o equivalentes.
La aplicación de la metodología BIM asegura un control exhaustivo durante toda la obra y facilita la coordinación de todos los equipos técnicos. Este sistema también permitirá un mantenimiento más eficiente de los edificios una vez finalizada la transformación. Gracias a estas estrategias, Renfe no solo moderniza sus oficinas, sino que también reafirma su liderazgo en movilidad, innovación y responsabilidad ambiental.




