
Rafa Nadal continúa consolidando una segunda trayectoria profesional lejos de las pistas de tenis. Su apuesta por el sector hotelero, desarrollada junto a la cadena Meliá, avanza a gran velocidad desde que en diciembre de 2022 se formalizara el nacimiento de ZEL, una marca que ha pasado del diseño a la realidad en poco más de tres años. En este tiempo, la enseña ha abierto cuatro establecimientos en distintos destinos turísticos. El recorrido comenzó en Mallorca, siguió en la Costa Brava, continuó en Punta Cana y ahora suma su primera incursión en Canarias con la apertura de ZEL Fuerteventura. El crecimiento refuerza la estrategia de expansión de la marca, que aspira a convertirse en una referencia del turismo de bienestar de inspiración mediterránea.
El nuevo hotel abrió sus puertas en el pasado mes de mayo en la playa de Sotavento, dentro del municipio de Pájara, en el sur de Fuerteventura. Se trata de una de las zonas naturales más valoradas de la isla, conocida por sus extensas lenguas de arena y sus lagunas de tonos turquesa formadas por el océano. En este mismo entorno, Meliá ha reforzado su presencia con otra propuesta de lujo, el Paradisus by Meliá, un complejo de alta gama inaugurado recientemente. Ambos establecimientos comparten una misma línea de costa, situando a Sotavento como un nuevo polo de turismo premium en la isla. El ZEL Fuerteventura sale al mercado con tarifas desde unos 170 euros por noche para dos personas, según información del propio hotel
Un concepto mediterráneo orientado al bienestar
ZEL Fuerteventura sigue el modelo original de la marca, inspirado en la idea de una ‘casa mediterránea’ pensada exclusivamente para adultos. El hotel cuenta con 142 habitaciones y suites, todas ellas con terraza o balcón y vistas al mar o al interior del complejo, además de acceso directo a la playa. El diseño gira en torno a un gran patio central que sustituye al vestíbulo tradicional. Este espacio funciona como plaza, cafetería y punto de encuentro para los huéspedes, reforzando una idea de convivencia más abierta y relajada. El complejo incorpora también una piscina infinita orientada hacia la laguna, uno de sus elementos más distintivos.
La oferta gastronómica se distribuye en varios espacios. Destacan el Café de Finca, centrado en café de especialidad y coctelería; el restaurante Parda de inspiración mediterránea con productos canarios y zona de beach club; y el bar Voltaje, situado junto a recepción. El hotel mantiene además un enfoque exclusivo para adultos, en línea con su propuesta de descanso y desconexión en un entorno natural privilegiado.
Deporte como eje y estrategia de expansión
El componente deportivo es una de las señas de identidad del proyecto. La laguna de Sotavento es considerada uno de los mejores escenarios europeos para la práctica de deportes acuáticos, especialmente windsurf, kitesurf y wing foil. Estas actividades se desarrollan en colaboración con la escuela René Egli by Meliá, con larga trayectoria en la zona. La oferta se completa con actividades como running, ciclismo, golf o buceo, además de disciplinas de bienestar y entrenamiento como barré, HIIT o Pound, que refuerzan la idea de un turismo activo y saludable.
La estrategia de ZEL contempla la apertura de más de veinte hoteles en cinco años. Para ello, la marca apuesta en gran medida por la reconversión de establecimientos ya existentes dentro de la cadena Meliá, un modelo que representa alrededor del 80% de los proyectos. En el caso de Fuerteventura, el edificio operaba anteriormente bajo la marca INNSiDE. Rafa Nadal ha definido ZEL como una forma de «sentirse bien en cada momento», mientras que el presidente de Meliá, Gabriel Escarrer, ha subrayado su intención de ofrecer una nueva interpretación del bienestar hotelero.
Más allá del tenis, del que se retiró a finales de 2024, Nadal ha diversificado su actividad empresarial. Su cartera incluye la academia de tenis en Manacor, inversiones inmobiliarias, proyectos en energías renovables y participación en el sector de la restauración, donde figura como socio del grupo Tatel.

