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Construir en las azoteas de los edificios: ¿una posible solución a la escasez de vivienda?

El Clúster de la Edificación propone nuevas fórmulas para financiar la rehabilitación energética con independencia de las subvenciones.

Redacción Brainsre
Construir en las azoteas de los edificios: ¿una posible solución a la escasez de vivienda?
Construir en las azoteas de los edificios: ¿una posible solución a la escasez de vivienda? 6
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El Clúster de la Edificación propone una fórmula que rompe con la lógica habitual de la rehabilitación energética en España: construir una vivienda adicional sobre la cubierta del edificio existente y usar los ingresos de su venta para costear toda la intervención, sin necesidad de subvenciones públicas. El planteamiento, desarrollado por su Grupo de Trabajo sobre Rehabilitación e Industrialización, incluye una calculadora de viabilidad que permite simular distintos escenarios y demuestra que, en barrios como Arganzuela (Madrid), el modelo puede generar un saldo positivo de más de 52.000 euros por edificio.

La dependencia de las ayudas públicas para acometer la rehabilitación energética del parque residencial español es uno de los problemas estructurales más reconocidos del sector. Los fondos Next Generation impulsaron la concienciación de muchas comunidades de propietarias sobre la necesidad de mejorar la eficiencia de sus edificios, pero también generaron un efecto colateral: sin subvención, no hay actuación. En ausencia de ayudas directas, la norma general sigue siendo el mantenimiento básico o la reparación puntual de patologías.

Es en ese contexto donde el Clúster de la Edificación presenta su trabajo ‘Financiación exitosa de la rehabilitación sin subvenciones’, con el objetivo de identificar mecanismos alternativos capaces de hacer viables las actuaciones por sí solos, sin depender de la disponibilidad de fondos públicos. Entre todas las vías analizadas — CAEs, PPA, financiación tradicional y fondos reembolsables —, la más novedosa y de mayor potencial transformador es la que vincula la rehabilitación de barrios con la construcción de nuevas viviendas en cubierta.

204.075 € Ingresos estimados por vivienda en cubierta (Arganzuela)
52.030 € Saldo positivo por edificio tras cubrir la rehabilitación
+2 M € Resultado agregado en un plan de barrio de 40 edificios

Fuente: Clúster de la Edificación · Grupo de Trabajo Rehabilitación e Industrialización · junio 2026

Una vivienda en la azotea como motor de financiación

La lógica del modelo es sencilla: si a un edificio existente se le permite añadir una vivienda adicional sobre su cubierta mediante sistemas industrializados ligeros, los ingresos derivados de la venta de esa nueva unidad pueden cubrir el coste íntegro de la rehabilitación energética del inmueble. La clave está en que el incremento de edificabilidad necesario es lo suficientemente moderado — en torno al 10% del número de viviendas — como para no exigir ampliaciones de las infraestructuras existentes, lo que simplifica considerablemente su viabilidad urbanística y administrativa.

Los sistemas industrializados ligeros son el instrumento técnico que hace posible esta operación. Al requerir refuerzos estructurales limitados, permiten ejecutar la sobreelevación sin las cargas constructivas que históricamente han dificultado este tipo de intervenciones. Junto a la cubierta, el estudio señala que también pueden utilizarse espacios del propio barrio susceptibles de transformación, ampliando las posibilidades de aplicación del modelo más allá del edificio individual.

«Si a la necesidad de rehabilitar el parque residencial existente le añadimos el problema actual de escasez de vivienda, se abre una oportunidad interesante: vincular las actuaciones de rehabilitación de barrios con la creación de nuevas viviendas»

— JULIÁN DOMÍNGUEZ, CEO DE CIP ARQUITECTOS E INTEGRANTE DEL GRUPO DE TRABAJO

El caso de Arganzuela: números que sostienen el modelo

Para aterrizar la propuesta en cifras concretas, el estudio desarrolla un caso práctico en el barrio madrileño de Arganzuela. El escenario de partida es un edificio tipo de 10 viviendas por portal, sobre cuya cubierta se plantea la construcción de una vivienda adicional mediante sistemas industrializados ligeros, con una superficie estimada de 74,25 m².

Con un precio de venta de 5.900 euros/m², el importe previsto de la operación asciende a 438.075 euros, frente a un coste de promoción de 234.000 euros. El margen resultante —204.075 euros— se destina a financiar la rehabilitación energética del edificio. Sumados los ingresos por Certificados de Ahorro Energético (CAEs), estimados en 62.400 euros, y una deducción fiscal de 15.555 euros, el modelo permite cubrir un coste de rehabilitación de 230.000 euros y arrojar un saldo positivo de 52.030 euros por edificio.

400
Viviendas existentes beneficiadas en un plan de barrio de 40 edificios
Clúster de la Edificación · Caso práctico Arganzuela · junio 2026

La dimensión del modelo se aprecia mejor cuando se escala a nivel de barrio. Aplicado a un plan de 40 edificios, la actuación beneficiaría a 400 viviendas existentes, incorporaría 40 nuevas unidades al parque residencial y arrojaría un resultado agregado favorable superior a los 2 millones de euros. Una cifra que demuestra que la sostenibilidad económica del modelo no solo es viable en el edificio singular, sino que escala con solidez a la regeneración urbana integral.

Construir en las azoteas de los edificios: ¿una posible solución a la escasez de vivienda?

CAEs, PPA y financiación complementaria: el ecosistema que rodea a la cubierta

La construcción en cubierta no actúa sola en el modelo propuesto por el Clúster. El estudio la combina con otras herramientas financieras que refuerzan la viabilidad del conjunto. Los CAEs permiten convertir los ahorros energéticos derivados de la rehabilitación en un ingreso económico directo, complementando los márgenes generados por la nueva vivienda. Los contratos PPA (Power Purchase Agreement), por su parte, son acuerdos de compraventa de energía a largo plazo que facilitan la implantación de soluciones renovables al aportar estabilidad económica tanto al productor como al consumidor.

La combinación de estas fuentes con una financiación adaptada a la capacidad económica de cada comunidad es, según el análisis, lo que permite alcanzar la viabilidad incluso en ausencia total de ayudas públicas en un amplio número de barrios. El estudio subraya, no obstante, que cualquier operación de este tipo debe articularse dentro de los instrumentos urbanísticos y administrativos correspondientes, evitando confundir el aprovechamiento urbanístico con una simple venta de edificabilidad.

Una calculadora para pasar del diagnóstico a la decisión

Para facilitar la traslación de este marco teórico a actuaciones concretas, el Grupo de Trabajo ha desarrollado una calculadora de viabilidad específica para barrios y comunidades de propietarias. La herramienta permite introducir variables como el número de viviendas previstas, la superficie, su valor de mercado, el alcance de las actuaciones o la tipología edificatoria, generando un análisis equivalente a una due diligence de viabilidad.

Su valor diferencial, según Julián Domínguez, CEO de CIP Arquitectos e integrante del Grupo de Trabajo, reside en su carácter interactivo: «Permite simular distintos escenarios, modificando variables como el alcance de las actuaciones, el número de viviendas o su tipología, hasta alcanzar un equilibrio económico viable. Esto facilita el paso del diagnóstico teórico a la toma de decisiones reales y ejecutables, aportando certidumbre a las promotoras y agentes implicados.»

En el estudio han participado empresas como Danosa, URSA, Pladur, Chavsa, Panasonic, CIP Arquitectos, EFFIC y Grupo ST.


El modelo que plantea el Clúster de la Edificación no resuelve por sí solo el déficit de rehabilitación que arrastra el parque residencial español, pero abre una vía que hasta ahora había quedado en segundo plano: hacer que la ciudad existente se financie a sí misma. Si la sobreelevación se consolida como instrumento habitual dentro de los planes de regeneración urbana, podría cambiar de forma estructural la ecuación de la rehabilitación energética en España, desligándola de forma definitiva del ciclo de los fondos públicos.

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