
La firma de inversión privada Ardian y la promotora inmobiliaria Lamar Development han anunciado la compra conjunta de un emblemático edificio de oficinas situado en la calle Alcalá 38-40, en pleno centro de la ciudad de Madrid. El inmueble, que hasta ahora pertenecía a Merlin, será transformado en un proyecto residencial de alta gama. La operación marca una nueva apuesta por la reconversión de activos en ubicaciones estratégicas.
El edificio se encuentra en una de las zonas más representativas de la capital, en la confluencia con la Gran Vía y frente al conocido edificio Metrópolis, uno de los iconos arquitectónicos de la ciudad. Además, está a escasa distancia de puntos tan destacados como el hotel Four Seasons Hotel Madrid, la Galería Canalejas, la Plaza de Cibeles o el Banco de España, lo que refuerza su atractivo residencial.
El inmueble, cuya construcción data de 1880, cuenta con una superficie aproximada de 10.000 metros cuadrados distribuidos en siete plantas. Entre sus elementos más singulares destacan un patio ajardinado privado en la planta baja y una terraza en la azotea, dos características poco habituales en este tipo de edificios en el centro urbano.
Un proyecto de lujo con visión internacional
La operación contempla una rehabilitación integral del edificio para convertirlo en un complejo residencial de alto nivel. La intervención se realizará bajo criterios de sostenibilidad y con el objetivo de obtener una certificación medioambiental de primer nivel, en línea con las nuevas exigencias del sector inmobiliario europeo.
Lamar Development será la encargada de gestionar el proyecto, aportando su experiencia en desarrollos residenciales de lujo y su colaboración habitual con estudios de arquitectura de prestigio internacional. Entre ellos figuran nombres como David Chipperfield, Studio MK27, Jacobsen Arquitetura, Sordo Madaleno o Patricia Urquiola, lo que anticipa un enfoque arquitectónico de gran ambición.
La estrategia de Ardian se centra en la inversión en activos de alta calidad situados en ubicaciones prime, así como en la creación de valor a través de una gestión activa. Este modelo busca mejorar las prestaciones de los inmuebles, optimizar su rendimiento y desbloquear su máximo potencial en el mercado.
En palabras de Edmund Eggins, Head of Real Estate Spain y Managing Director de Ardian, la operación refleja una fuerte convicción en el mercado español: «Estamos muy ilusionados con esta nueva adquisición en España. Este proyecto refleja nuestra confianza en el mercado inmobiliario local y nuestro compromiso con el desarrollo de activos de primer nivel», destaca. Añade que Madrid es una ciudad con gran proyección. «Creemos firmemente en el potencial de Madrid como una ciudad dinámica y en crecimiento, y esperamos poder contribuir al desarrollo de la ciudad con proyectos innovadores y sostenibles, explica”. Sus declaraciones subrayan la intención de la firma de consolidar su presencia en el mercado europeo.
Por su parte, Henri Hottinger, European Partner de Lamar Development, destaca la continuidad de su estrategia en la capital española. «Esta adquisición supone nuestra segunda inversión en la zona inmediata y refleja nuestra convicción tanto en Madrid como en la evolución de este entorno como uno de los destinos residenciales de lujo más atractivos de Europa», recalca. Hottinger también vincula el proyecto con iniciativas previas de la compañía en la ciudad, como Casa Lamar en Cedaceros 9, y señala que Alcalá 38-40 representa “una continuación natural de ese compromiso” con el desarrollo de propuestas residenciales exclusivas.
La transformación de este edificio histórico se enmarca así en una tendencia creciente de reconversión de oficinas en viviendas de lujo en el centro de las grandes capitales europeas. En el caso de Madrid, la operación refuerza su posicionamiento como uno de los mercados inmobiliarios más dinámicos del sur de Europa, con especial interés para inversores internacionales.

