
La compañía inmobiliaria Renta Corporación ha decidido reforzar su presencia en el segmento de la vivienda turística con una operación en la ciudad de Málaga. La firma cotizada invertirá alrededor de nueve millones de euros en la adquisición y transformación de un edificio residencial con el objetivo de destinarlo a alojamientos de uso turístico. Esta iniciativa se enmarca en su estrategia de diversificación geográfica y de reposicionamiento de activos.
El inmueble objeto de la operación está ubicado en la calle Trinidad y fue construido en 2008. Cuenta con una superficie total de aproximadamente 3.500 metros cuadrados, distribuidos en 29 viviendas y 39 plazas de garaje. Hasta ahora, el edificio venía funcionando bajo contratos de media estancia, una fórmula que será sustituida tras su adaptación al nuevo modelo turístico. La compañía, liderada por David Vila, prevé llevar a cabo las obras de adecuación necesarias para convertir el activo en un complejo preparado para el alojamiento de corta estancia. Según las previsiones, los trabajos estarán finalizados hacia el cierre de este año, lo que permitirá que el inmueble vuelva a abrir sus puertas durante el primer trimestre del próximo ejercicio.
En paralelo a las labores de transformación, la empresa ha puesto en marcha un proceso de selección para encontrar un operador especializado que se encargue de gestionar la explotación del edificio. Esta decisión responde a la intención de contar con un gestor profesional que optimice el rendimiento del activo una vez entre en funcionamiento.
Estrategia de expansión y reposicionamiento
La inversión en Málaga de Renta Corporación responde a la voluntad de la compañía de ampliar su actividad más allá de sus mercados tradicionales, centrados principalmente en Barcelona y Madrid. La entrada en nuevas plazas con alta demanda turística forma parte de una estrategia orientada a diversificar riesgos y aprovechar oportunidades en destinos consolidados.
Además, la operación refleja el enfoque de la empresa en el reposicionamiento de inmuebles como vía para incrementar su valor y rentabilidad. La transformación de activos residenciales en alojamientos turísticos permite adaptar propiedades existentes a nuevas tendencias de demanda, especialmente en ciudades con fuerte atractivo turístico como la capital de la Costa del Sol.




