
La actividad del sector de la construcción en España volvió a registrar cifras negativas durante el mes de marzo. Según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Índice General de Producción de la Construcción (IPCO) cayó un 4,3% en comparación con el mismo mes del año anterior. Con este resultado, el sector suma ya tres meses consecutivos de retrocesos interanuales.
Aunque el descenso sigue siendo significativo, la caída de marzo es menos intensa que la de febrero, cuando la producción se redujo un 14,9%. Esta moderación de más de diez puntos sugiere una cierta contención en el ritmo de deterioro de la actividad, aunque todavía no se aprecia un cambio de tendencia claro.
El comportamiento del sector en marzo estuvo marcado por diferencias muy notables entre sus principales ramas de actividad. La construcción de edificios fue la gran responsable del retroceso general, con una caída interanual del 37,5%, un descenso especialmente pronunciado que arrastró el conjunto del indicador. En contraste, otros segmentos del sector mostraron una evolución positiva. La ingeniería civil aumentó su producción un 19,4% respecto a marzo del año anterior, mientras que las actividades de construcción especializada avanzaron un 3,6%. Estos datos reflejan un comportamiento desigual dentro del sector, con áreas en expansión que no lograron compensar la fuerte caída de la edificación.
La construcción de edificios arrastra el conjunto del sector
El impacto de la construcción de edificios ha sido determinante en la evolución del IPCO durante marzo. Este segmento, vinculado a la edificación residencial y no residencial, experimentó un retroceso muy acusado que explica en gran parte el resultado negativo global.
En términos generales, la debilidad de este subsector contrasta con el dinamismo mostrado por la ingeniería civil, que incluye infraestructuras públicas y grandes proyectos de obra civil. Su crecimiento del 19,4% refleja una mayor actividad en este ámbito, aunque insuficiente para equilibrar la caída de la edificación. La construcción especializada, que engloba trabajos técnicos y de acabado, también contribuyó positivamente con un incremento del 3,6%. Sin embargo, su peso no fue suficiente para revertir la tendencia general del indicador.
Mejora mensual pese al retroceso interanual
Si se analiza la evolución mensual, los datos ofrecen una lectura algo más positiva. En la serie corregida de efectos estacionales y de calendario, la producción del sector cayó un 5,8% en marzo respecto al mismo mes de 2025, lo que supone una mejora frente al descenso del 11,1% registrado en febrero.
En comparación con el mes anterior, marzo mostró un incremento del 1,9% respecto a febrero, lo que supone más del doble del crecimiento observado entonces. Además, este avance mensual es el mayor registrado desde el pasado mes de octubre, lo que apunta a una cierta recuperación en el corto plazo. Dentro de este comportamiento mensual, la ingeniería civil volvió a destacar con un fuerte aumento del 33,6%. Por el contrario, la construcción de edificios fue la única división en negativo, con un retroceso del 1,3%, lo que vuelve a evidenciar su papel como principal factor de debilidad del sector.
El IPCO tiene como objetivo medir la evolución mensual de la actividad del sector a partir del valor añadido generado por las empresas. Este indicador está adaptado a los estándares europeos, lo que permite su comparación con otros países de la Unión Europea. Según explica el INE, el cálculo del índice se basa en la deflactación de la cifra de negocios de las empresas, es decir, en la eliminación del efecto de los precios para estimar de forma más precisa la evolución real de la producción. Para reducir la carga administrativa, se solicita a las compañías únicamente su cifra de negocios, lo que simplifica el proceso estadístico.


