
El Ayuntamiento de Madrid ha dado un nuevo paso en su estrategia para aumentar la oferta de vivienda protegida con la aprobación inicial de un Plan Especial que adapta la normativa urbanística municipal a los últimos cambios introducidos por la Comunidad de Madrid. La medida permitirá aplicar en la capital los nuevos regímenes previstos en la Ley 2/2026, que modifica la Ley 3/2024 con el objetivo de acelerar la construcción de viviendas con protección pública.
La aprobación de este instrumento urbanístico fue acordada por la Junta de Gobierno municipal y, según explicó la vicealcaldesa y portavoz del Ayuntamiento, Inma Sanz, busca hacer posible la aplicación de las nuevas medidas autonómicas dentro del marco urbanístico de la ciudad. De esta forma, el Consistorio pretende incrementar la oferta de vivienda asequible sin alterar las bases del modelo urbano vigente. El Ayuntamiento considera que la dificultad para acceder a una vivienda hace necesario adoptar todas las herramientas disponibles para aumentar el parque residencial protegido. Por ello, mantiene la línea iniciada en 2024 y vuelve a incorporar a la normativa municipal los mecanismos impulsados por el Gobierno regional.
Más posibilidades para construir vivienda protegida
La principal novedad del Plan Especial consiste en adaptar la regulación municipal a las modificaciones aprobadas recientemente por la Comunidad de Madrid. Estas medidas amplían las posibilidades de promover vivienda protegida sobre parcelas que hasta ahora contaban con un uso diferente y también facilitan un mayor aprovechamiento de determinados suelos. Entre los cambios más destacados figura la ampliación de los terrenos donde podrá implantarse el uso residencial alternativo destinado a vivienda protegida en alquiler durante el periodo de protección. Si la normativa de 2024 solo contemplaba parcelas calificadas para oficinas, ahora también podrán acogerse a esta posibilidad parcelas destinadas a hospedaje y dotaciones privadas.
La reforma autonómica incorpora además un nuevo régimen que permite incrementar tanto la edificabilidad como la densidad en parcelas sin desarrollar previstas para vivienda protegida. Esta medida también podrá aplicarse a terrenos pertenecientes a las redes públicas cuando se destinen a vivienda con protección pública. Otro de los aspectos incluidos en la ley regional contempla la implantación de modalidades de alojamiento temporal en determinadas parcelas industriales vacantes situadas en suelo urbano consolidado y rodeadas de ámbitos residenciales. Sin embargo, el Ayuntamiento de Madrid ha decidido limitar esta posibilidad para mantener la coherencia con el planeamiento urbanístico vigente.
El Consistorio considera que los usos residencial e industrial continúan siendo incompatibles según el Plan General de Ordenación Urbana de 1997. Además, recuerda que muchas de estas zonas carecen de los servicios, equipamientos y dotaciones necesarios para garantizar unas condiciones adecuadas de habitabilidad. Como consecuencia, el Plan Especial excluye las parcelas situadas en ámbitos industriales y aquellas donde el uso residencial coexistiría con actividades industriales. El objetivo es facilitar la aplicación de la normativa autonómica sin modificar los principios que han definido el desarrollo urbano de la capital durante las últimas décadas. El Ayuntamiento también enmarca esta actuación dentro de la planificación urbanística futura de la ciudad. En este sentido, recuerda que la aprobación inicial del nuevo Plan Estratégico Municipal está prevista para el primer semestre de 2027 y que ambas herramientas deberán convivir de forma compatible.
Más de 5.000 viviendas ya están en marcha
La aplicación de estas medidas ya está teniendo efectos en el desarrollo de nueva vivienda protegida en Madrid. Desde la entrada en vigor de la normativa en 2024, el Ayuntamiento ha concedido licencias para construir 1.408 viviendas protegidas destinadas al alquiler.A esa cifra se suman otras 3.779 viviendas que actualmente se encuentran en distintas fases de tramitación administrativa. En conjunto, los proyectos ya impulsados alcanzan las 5.187 viviendas protegidas, mientras que las previsiones municipales apuntan a que la aplicación de esta normativa podría movilizar hasta 20.000 nuevos hogares en los próximos años.
Valdebebas concentra la mayor parte de estas actuaciones. En este ámbito se localizan 3.739 viviendas entre las ya autorizadas y las que siguen tramitándose, distribuidas entre promociones con licencia urbanística, licencia básica y expedientes aún pendientes de resolución. La actividad también se extiende a otros desarrollos urbanísticos de la capital. Entre ellos figuran Los Berrocales, Ensanche de Vallecas, El Cañaveral, Los Ahijones, el ámbito API 17.12 Carretera de San Martín de la Vega, APE 09.24 Valdemarín-Este y APE 20.20 Norte Torre Arias.

