
La promotora vasca Amenabar ha decidido redoblar su apuesta por el mercado residencial del sureste de Madrid. Después de consolidarse como uno de los actores más activos en los nuevos desarrollos urbanísticos del norte de la capital, la compañía ha puesto ahora el foco en Los Berrocales, donde acaba de cerrar la compra de una nueva parcela destinada a vivienda y uso comercial, recoge El Confidencial. La operación se ha realizado a través de una subasta impulsada por la Agencia de Vivienda Social de la Comunidad de Madrid. Amenabar se ha adjudicado el suelo con una oferta cercana a los 11 millones de euros, en un movimiento que confirma el creciente interés de las grandes promotoras por esta zona de expansión urbana.
La parcela adquirida cuenta con una edificabilidad de 6.950,56 metros cuadrados. Sobre ella se proyecta una promoción de 58 viviendas, además de una superficie comercial en planta baja de aproximadamente 1.500 metros cuadrados. Con esta adquisición, la compañía suma ya dos proyectos residenciales en Los Berrocales.
La nueva promoción se incorpora al proyecto Jardines de Berrocales, con el que Amenabar desembarcó en este ámbito a finales de 2025. En aquella primera operación, la promotora puso en marcha una urbanización de 81 viviendas de dos y tres dormitorios, equipada con zonas comunes, jardines y piscina. La empresa ya dispone de licencia de obra para ese desarrollo y prevé iniciar la construcción de forma inmediata. El objetivo es entregar las viviendas en 2028, aunque inicialmente la previsión contemplaba una fecha anterior.
Los Berrocales, el nuevo foco inmobiliario de Madrid
Los Berrocales se ha convertido en uno de los grandes centros de atención del mercado residencial madrileño. En este ámbito están previstas más de 22.000 viviendas, lo que lo sitúa como una de las mayores bolsas de suelo en desarrollo de toda la capital. Este barrio forma parte de la estrategia urbanística del sureste de Madrid, donde también se incluyen ámbitos como El Cañaveral, Ahijones, Valdecarros y Los Cerros. En conjunto, estos desarrollos contemplan la construcción de alrededor de 110.000 viviendas durante los próximos años.
El plan nació con la intención de ampliar la oferta de vivienda asequible en Madrid. Sin embargo, la evolución del mercado y el fuerte incremento del precio del suelo han alterado por completo ese planteamiento inicial. La falta de suelo finalista y la elevada demanda de obra nueva han disparado los precios en estos desarrollos. A ello se suma que el valor del suelo no cuenta con límites claros, incluso en promociones vinculadas a vivienda protegida.
Este escenario ha transformado el sureste madrileño en un mercado especialmente atractivo para propietarios de suelo y grandes promotoras. Tras agotarse prácticamente la oferta disponible en El Cañaveral, la atención del sector se ha trasladado ahora hacia Los Berrocales. El interés creciente por este ámbito coincide además con un contexto marcado por las dificultades de acceso a la vivienda. La presión de la demanda y la escasez de oferta han convertido cada nueva parcela disponible en un activo especialmente codiciado.
Amenabar gana posiciones ante el retraso de otros desarrollos
La apuesta de Amenabar por el sureste no es reciente. El grupo inició su desembarco en esta zona en 2023, cuando adquirió 8.200 metros cuadrados edificables de uso residencial en Valdecarros. Aquella operación se cerró mediante una subasta telemática organizada por la Junta de Compensación de Valdecarros. El suelo permitía levantar unas 85 viviendas y representó el primer paso de la promotora en la estrategia urbanística del sureste.
Sin embargo, la evolución de los distintos ámbitos ha sido desigual. Mientras algunos desarrollos avanzan con lentitud, Los Berrocales ha tomado ventaja y se ha consolidado como el proyecto con mayor ritmo de crecimiento en estos momentos.
Esa situación ha llevado a Amenabar a acelerar movimientos para ganar presencia en la zona y posicionarse antes de que aumente todavía más la competencia. La promotora busca así adelantarse en la comercialización de futuras viviendas en uno de los mercados con más demanda de Madrid. El retraso acumulado en otros ámbitos del sureste también ha incrementado la presión sobre Los Berrocales. Esa concentración de interés está impulsando el precio del suelo hasta niveles cada vez más elevados.

