
El GRI Institute ha publicado su Barómetro Europeo de Inmobiliario para el primer semestre de 2026, basado en las respuestas de los directivos más senior del sector reunidos en el Europe GRI 2026 Winter Edition celebrado en Londres. Entre los 27 mercados analizados, Madrid lidera con 120 puntos —por delante de Londres (98) y Lisboa (57)—, mientras que el sector residencial y la logística se posicionan como los activos más buscados. España consolida así su posición como destino preferido del capital inmobiliario europeo.
Madrid, la ciudad europea más atractiva para invertir
La posición de Madrid no es nueva: la ciudad encabeza el ranking sin interrupción desde la edición anterior del barómetro, publicada en septiembre de 2025. El informe señala que el interés por el sur de Europa, e Iberia en particular, sigue reforzándose, respaldado por el crecimiento macroeconómico de España y el apoyo estructural de los fondos europeos.
El informe describe a España como un mercado percibido como refugio relativo para el capital internacional, respaldado por la resiliencia macroeconómica y la mejora de los fundamentales sectoriales. El rebote del turismo desde la pandemia, que se espera continúe en 2026, refuerza además el atractivo del sector hotelero nacional.
Barcelona, en el top 10 con fundamentos sólidos a largo plazo
Barcelona ocupa el séptimo puesto del ranking con 23 puntos. El informe justifica esta posición por la demanda sostenida y la confianza en los fundamentales a largo plazo de la ciudad, así como su posicionamiento como puerta de entrada al mercado español en su conjunto.
El barómetro destaca que España, junto con Italia y el Reino Unido, se sitúa entre los mercados de oficinas comparativamente más sólidos de Europa. En retail, las ubicaciones prime en high streets y los parques comerciales en España están entre los que mejor se comportan en el contexto europeo.
Los sectores con más oportunidades en España
El residencial es el sector más demandado a escala europea, citado por el 57% de los encuestados, y España no es una excepción. La escasez estructural de vivienda y la falta persistente de oferta asequible, unidas al crecimiento sostenido de la demanda, concentran el interés del capital institucional de largo plazo en el mercado nacional.
La logística vive uno de los saltos más llamativos del barómetro: pasa del quinto al tercer puesto en solo cinco meses. El informe menciona expresamente a España —junto con Alemania y partes de Europa central y oriental— como uno de los mercados logísticos europeos más robustos, impulsado por el comercio electrónico, la optimización de cadenas de suministro y las restricciones de oferta que sostienen el crecimiento de rentas.
El sector hotelero también mantiene un perfil relevante en el contexto español. Pese a caer al quinto puesto en el ranking de sectores europeos, el informe subraya que el turismo sigue en plena expansión, especialmente en el sur de Europa, con oportunidades en consolidación de plataformas y creación de valor operacional.
El riesgo geopolítico, principal freno para la inversión
A pesar del optimismo generalizado, el barómetro advierte de que el apetito inversor sigue expuesto a shocks externos. Las tensiones geopolíticas globales son el factor de riesgo número uno para el 69% de los encuestados, seguidas de la incertidumbre política y la inestabilidad social (60%) y el débil crecimiento económico (44%).
En contraste con ediciones anteriores, los problemas operacionales —costes de construcción, financiación o márgenes— han perdido peso relativo frente a los factores macropolíticos. El informe interpreta este desplazamiento como una señal de que el mercado se ha vuelto más cómodo con las variables económicas y operativas, pero permanece muy atento a las disrupciones externas.
Macro estabilizada: inflación y tipos sin grandes sorpresas
El entorno macroeconómico que sustenta el optimismo inversor descansa sobre dos pilares. El primero: el 58% de los encuestados espera que la inflación de la eurozona —situada en el 1,7%— se mantenga estable durante los próximos doce meses. El segundo: el 69% anticipa que el Banco Central Europeo mantendrá tipos en torno al 2,15% actual hasta final de año, lo que proporciona visibilidad en los modelos de financiación y refuerza la confianza en el despliegue de capital.
En cuanto a la economía europea en su conjunto, el 52% de los decisores espera un comportamiento similar al del ejercicio anterior y el 39% anticipa una mejora. El barómetro describe este escenario como uno de estabilidad y optimismo cauteloso —sin euforia, pero con fundamentos sólidos—, donde la predecibilidad prima sobre la expansión acelerada.
El sector, en modo expansión
El dato quizás más revelador del barómetro es el giro estratégico de las propias compañías: el 72% de los encuestados afirma que su organización está en modo crecimiento —ampliando líneas de negocio o aumentando la inversión planificada—, frente al 24% que sigue en fase de adaptación. Las posiciones defensivas o de espera han quedado en minoría.
Para España, este contexto de expansión resulta especialmente favorable. El país acumula ventajas competitivas reconocidas por los inversores internacionales: crecimiento económico por encima de la media europea, demanda turística sostenida, un mercado residencial con escasez estructural pronunciada y un posicionamiento logístico de primer nivel en el sur del continente. La combinación de estos factores con un entorno de tipos estables configura un escenario de oportunidad que el capital internacional ya está aprovechando.
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