
Barcelona suma una de las operaciones inmobiliarias más destacadas del año en el sector hotelero. El grupo turco Kaya ha adquirido el hotel ME Meliá de Barcelona, ubicado en la confluencia del paseo de Gràcia con la calle Casp, por un importe que supera los 100 millones de euros, según publica Crónica Global. La venta marca el relevo en la propiedad de uno de los establecimientos más exclusivos del centro de la capital catalana. El activo pertenecía hasta ahora a Fernando Pérez-Sala Valls-Taberner.
Pese al cambio de propietario, la gestión del hotel no sufrirá modificaciones. La cadena Meliá continuará operando el establecimiento, que dispone de más de 160 habitaciones y se ha consolidado como una de las referencias hoteleras de alta gama en Barcelona. El comprador es el grupo Kaya, una compañía especializada en hoteles de lujo que cuenta con una cartera de establecimientos repartidos entre Turquía, Chipre y Reino Unido. Con esta adquisición amplía su presencia internacional mediante la incorporación de un activo estratégico situado en una de las zonas más cotizadas de la ciudad.
Un proyecto marcado por años de litigios y dificultades
El inmueble donde hoy se levanta el hotel tiene una larga historia. Durante décadas acogió el antiguo teatro y cine Novedades, además del Hotel Barcelona, perteneciente a la cadena Husa. Actual Capital impulsó la transformación del solar con una inversión superior a los 60 millones de euros. Sin embargo, el desarrollo del proyecto estuvo condicionado por distintos obstáculos administrativos y judiciales antes de hacerse realidad. Uno de los principales conflictos surgió tras la moratoria de licencias hoteleras aprobada en 2015 por el Ayuntamiento de Barcelona durante el mandato de Ada Colau. La medida afectó al desarrollo del proyecto y obligó a la promotora a defender su posición en los tribunales.
Finalmente, la justicia dio la razón a la promotora, lo que permitió culminar la construcción del establecimiento. El hotel abrió oficialmente sus puertas el 25 de noviembre de 2021, poniendo fin a varios años de incertidumbre. Una vez inaugurado, el complejo continuó enfrentándose a nuevas complicaciones. El principal problema se concentró en los espacios comerciales situados en la planta baja del edificio. El proyecto gastronómico Tasteat fue presentado como un gran mercado culinario de unos 2.000 metros cuadrados destinado a convertirse en un nuevo punto de encuentro para vecinos y visitantes. Sin embargo, la iniciativa nunca llegó a abrir sus puertas al público.
Los operadores elegidos para desarrollar este espacio fueron el Grupo Salvaje y Yatai Food Market, impulsado por los hermanos Orejana. Ambos acabaron acumulando impagos tanto del alquiler como del Impuesto sobre Bienes Inmuebles antes incluso de iniciar la actividad. La situación desembocó en procedimientos de desahucio contra ambos inquilinos. Además, quedaron pendientes de pago cantidades que, según la información disponible, se aproximan al millón de euros entre promotores, constructores y arquitectos implicados en el proyecto.
Mientras tanto, la actividad hotelera no se vio afectada en el resto del edificio. Los tres restaurantes ubicados en el interior del establecimiento han mantenido su funcionamiento habitual bajo la gestión de Belbo Collection, firma perteneciente a Stoneweg.
La inversión hotelera mantiene un fuerte crecimiento en España
La venta del ME Barcelona confirma el excelente momento que atraviesa el mercado hotelero español. El interés de los fondos y grupos internacionales continúa creciendo, especialmente por los establecimientos de alta gama ubicados en destinos turísticos consolidados. Durante el primer semestre del año, la inversión hotelera en España alcanzó los 2.530 millones de euros. Esta cifra representa un incremento del 36 % respecto al mismo periodo de 2025, según los datos publicados por la consultora Cushman & Wakefield.
Entre las operaciones más relevantes registradas en los últimos meses también figura la compra, por parte de Calena Partners, de tres hoteles pertenecientes a HIP situados en Mallorca y Gran Canaria por unos 200 millones de euros. A ello se suma la venta del hotel Tívoli La Caleta, en Tenerife, cerrada por alrededor de 140 millones.

