
El Grupo Ingka, principal retailer de IKEA, ha dado un nuevo paso en su estrategia de sostenibilidad y transición energética con la adquisición de sus dos primeros parques solares en España. La operación consolida a la península ibérica como uno de los mercados prioritarios para la compañía en materia de energías renovables y refuerza su compromiso con el desarrollo de una producción energética más limpia y resiliente.
La compra ha sido realizada a través de Ingka Investments, el brazo inversor del grupo, y se enmarca dentro de una cartera global de proyectos renovables en la que la compañía ya ha invertido o comprometido cerca de 4.300 millones de euros en todo el mundo. Con esta decisión, el grupo amplía su presencia en el sector energético en un momento marcado por la necesidad de fortalecer la seguridad del suministro y acelerar la transición hacia fuentes renovables.
Los activos adquiridos son el parque solar La Oliva, situado en Toledo y ya en funcionamiento, y una segunda instalación fotovoltaica ubicada en Murcia. Entre ambas plantas generarán alrededor de 106 GWh de energía renovable al año, una capacidad que contribuirá a reforzar el sistema energético español y a incrementar la producción local de electricidad limpia.
Según ha explicado Frederik de Jong, responsable de Energías Renovables de Ingka Investments, la decisión responde a un contexto energético europeo que continúa enfrentándose a desafíos importantes. El directivo destacó que los proyectos de Villasequilla, en Toledo, y Los Alcázares, en Murcia, ayudarán a «reforzar la capacidad de la región para generar resiliencia» y fortalecerán el sistema energético interconectado.
Dos nuevos proyectos para impulsar la producción renovable
El parque solar La Oliva aporta una producción anual estimada de 51 GWh. La instalación murciana añadirá otros 55 GWh, lo que permitirá alcanzar una generación conjunta de 106 GWh cada año. Para la compañía, estas inversiones tienen una relevancia que va más allá de la producción eléctrica. De Jong señaló que los retos energéticos vividos en Europa durante los últimos años han demostrado la importancia de fortalecer tanto la generación local como la capacidad de cooperación entre distintos mercados energéticos.
«El excepcional potencial solar de España nos permite contribuir significativamente a ese esfuerzo», afirmó el responsable de Energías Renovables de Ingka Investments. Además, recordó que la península ibérica constituye un mercado estratégico para la empresa y que estas inversiones buscan apoyar un sistema energético «más fiable, asequible y sostenible a largo plazo».
La expansión en España se suma a otros proyectos desarrollados por el grupo en Portugal. Allí, Ingka Investments ha incorporado paneles solares a uno de sus parques eólicos, creando un activo híbrido capaz de aumentar la producción energética y optimizar el uso de las infraestructuras existentes. Gracias a la combinación de los nuevos parques solares españoles y la instalación híbrida portuguesa, la producción renovable del grupo en la península ibérica alcanzará los 323 GWh anuales. La compañía ha expresado además su intención de seguir creciendo en este ámbito durante los próximos años.
Un compromiso con la resiliencia energética europea
Desde el Grupo Ingka destacan que el fortalecimiento de la capacidad renovable es una pieza clave tanto para la lucha contra el cambio climático como para garantizar la estabilidad energética a largo plazo. La estrategia desarrollada en España y Portugal pretende contribuir a un sistema más flexible y preparado para afrontar posibles tensiones en el suministro. Karen Pflug, Chief Sustainability Officer del Grupo Ingka, aseguró que «reforzar la capacidad de energía renovable de Europa es esencial tanto para el progreso climático como para la estabilidad a largo plazo». En este sentido, subrayó que la expansión en España y la creación de activos híbridos en Portugal contribuyen a construir una red energética más interconectada y eficiente.
La directiva añadió que, como compañía global del sector minorista, el grupo considera importante participar activamente en el desarrollo de la resiliencia energética de las regiones en las que opera. Para Ingka, el papel de las empresas no debe limitarse únicamente al consumo de energía, sino también a la creación de nueva capacidad de generación renovable. La operación refleja una tendencia cada vez más visible en Europa. Grandes compañías de distintos sectores están incrementando sus inversiones en energías renovables para contribuir a diversificar las fuentes de suministro y reducir la dependencia de combustibles fósiles.

