
Nueva Valdeluz, el desarrollo residencial impulsado por Hercesa y Borma en el municipio de Yebes, en la provincia de Guadalajara, ha comenzado una nueva etapa con la puesta a la venta de sus primeras 320 viviendas. Esta primera fase forma parte de un proyecto de mayor alcance que contempla la construcción de 3.300 hogares y una inversión total de 825 millones de euros, con el objetivo de ampliar la oferta residencial en el entorno de Guadalajara y el Corredor del Henares.
El anuncio se realizó durante un acto institucional celebrado en el propio ámbito urbanístico, en el que participaron el consejero delegado de Hercesa, Juan José Cercadillo; el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido; y el alcalde de Yebes, Enrique Quintana. El encuentro reunió a más de 200 representantes del ámbito empresarial y asociativo de la provincia y coincidió con la inauguración de la nueva oficina comercial de Hercesa y Borma.
Viviendas de distintos tamaños desde 240.000 euros
Las tres primeras promociones incluyen viviendas de dos, tres y cuatro dormitorios, con opciones tanto en edificios de varias plantas como en viviendas unifamiliares. La oferta parte de los 240.000 euros más IVA e incorpora zonas comunes, con distintas alternativas para adaptarse a las necesidades de los futuros propietarios. Además de la variedad de tamaños y formatos, el proyecto ofrece posibilidades para personalizar los interiores. A través de Hogariza, el sistema de personalización de Hercesa, los compradores podrán escoger diferentes acabados y combinaciones para adaptar sus viviendas a sus preferencias sin pagar un coste adicional por estas opciones.
La compañía también ha establecido un sistema de acceso prioritario a través del programa STAR. Las personas registradas como clientes de este programa recibirán información antes que el público general y podrán seleccionar su vivienda anticipadamente, siguiendo un orden previamente asignado para garantizar la transparencia del procedimiento.
El comienzo de las ventas representa un avance importante para la reactivación de Nueva Valdeluz, cuya ejecución se desarrollará progresivamente mediante nuevas promociones de pisos y viviendas unifamiliares. No obstante, el inicio de las obras de esta primera fase está condicionado a que se alcance el nivel de preventas previsto por la promotora, que sitúa el comienzo de los trabajos en el primer trimestre de 2027.
Durante la presentación, Juan José Cercadillo destacó la propuesta urbanística del desarrollo y su relación con el entorno natural. El consejero delegado de Hercesa afirmó que Nueva Valdeluz apuesta por «un modelo residencial que se adelantó a su tiempo y que hoy cobra más sentido que nunca», basado en las zonas verdes, los espacios abiertos y las conexiones con Madrid. También señaló que la comercialización de las primeras 320 viviendas supone «un paso decisivo para completar un sector que vuelve a tomar impulso» y ofrecer nuevas alternativas ante la demanda de vivienda en las proximidades de la capital.
Conexión con Madrid y espacios naturales
La ubicación es uno de los principales argumentos de Nueva Valdeluz. El desarrollo se encuentra a unos 35 minutos en coche de Madrid, con acceso por las autovías A-2 y R-2, mientras que el trayecto en tren de alta velocidad hasta la estación de Madrid-Atocha se sitúa en torno a los 20 minutos. La cercanía también se extiende a otros puntos de interés de la región: Guadalajara y su Hospital Universitario están aproximadamente a ocho minutos, mientras que Alcalá de Henares se encuentra a unos 15 minutos. Estas conexiones permiten combinar la residencia en un entorno menos urbano con el acceso a los principales núcleos de actividad de la zona.
A la movilidad se suma una importante presencia de espacios naturales y zonas de ocio. El proyecto cuenta con unos 340.000 metros cuadrados de zonas verdes urbanas y se encuentra próximo al Bosque de Valdenazar, un campo de golf, un lago y distintas rutas para practicar senderismo y cicloturismo. El entorno dispone, además, de servicios y equipamientos que ya están en funcionamiento, entre ellos centros educativos, instalaciones deportivas, comercios, restaurantes, transporte público y dependencias municipales. Actualmente, la zona cuenta con una población aproximada de entre 5.000 y 6.000 habitantes.


