
El hotel Sofía, situado en el barrio de Les Corts y próximo al Spotify Camp Nou, ha sido puesto a la venta por sus actuales propietarios, Axa y Blasson Property Investments, como recoge Cinco Días. Comprado en 2023 por 180 millones, los inversores añadieron 20 millones en reformas y relanzaron el activo bajo la marca Grand Hyatt. El precio de venta estimado ronda 300 millones, lo que implicaría una valoración de cerca de 650.000 euros por habitación.
La operación ha sido encargada a los brokers Colliers y Eastdil Secured, y responde a dos factores principales. Por un lado, el aumento sostenido de los precios de los activos inmobiliarios, especialmente los urbanos y hoteleros. Por otro, el renovado interés de los inversores por hoteles en Barcelona, que en 2025 concentró un 17% de la inversión total en España, solo por detrás de Canarias.
Cambios de manos y rentabilidad de los inversores
Si la venta se concreta, será la tercera transferencia del hotel en cinco años. Inicialmente, el Sofía pertenecía a Selenta, la compañía fundada por el empresario catalán Jordi Mestre. En 2021, Selenta vendió gran parte de su cartera al fondo canadiense Brookfield por 440 millones, operación que incluía cuatro hoteles con más de 2.200 habitaciones.
Brookfield ha sido uno de los grandes beneficiados de esta dinámica. Tras comprar la cartera durante la pandemia, vendió el hotel Sofía en 2023 por 180 millones y el Mare Nostrum en 2025 por 400 millones, alcanzando el precio más alto pagado por un hotel en España. La estrategia de Brookfield le permitió maximizar la rentabilidad de sus activos en un corto periodo de tiempo.
Por el contrario, Selenta ha experimentado pérdidas importantes. La compañía perdió la gestión del Sofía en favor de Hyatt y, posteriormente, del Mare Nostrum frente a Spring Hoteles. Esto se traduce en la pérdida de casi 1.500 habitaciones, dejando a Selenta con cuatro hoteles bajo gestión que suman 1.500 habitaciones, la mitad de las que administraba antes.
El movimiento de Axa y Blasson refleja la combinación de un mercado inmobiliario en auge y la recuperación del interés inversor por Barcelona. Además, destaca la rapidez con que los activos hoteleros pueden cambiar de manos, generando ganancias importantes para algunos jugadores y retos estratégicos para otros. La operación del Sofía se sigue de cerca, ya que su venta podría influir en la dinámica de gestión hotelera y en la competencia local en la ciudad.



