
Sol Daurella, presidenta de Coca Cola Europacific Partners y una de las mayores fortunas de España, ha adquirido la sede central de Correos en Bilbao, según informó El Correo. La operación se realizó a través de su sociedad Dauber Hoteles, administrada por la empresaria catalana, luego de una subasta pública del inmueble cuyo precio de salida fue de 13,5 millones de euros. El emblemático edificio, construido en 1928 por Secundino Zuazo y protegido por su valor arquitectónico, dejará de ser patrimonio público para convertirse en un hotel de lujo.
El traslado de la sede de Correos es inminente, ya que la empresa estatal debe abandonar el inmueble antes del 31 de diciembre. La compañía ha comenzado a reorganizar sus servicios, trasladando la atención al público a oficinas como Mazarredo y Miribilla. A pesar del hermetismo sobre los detalles finales de la transacción, la venta marca un paso importante en la reconversión de edificios históricos en Bilbao.
Un proyecto que podría contar con grandes nombres
La operación no solo llama la atención por la adquisición de un edificio icónico, sino también por los posibles aliados en su futura explotación. Según el diario citado, el exfutbolista Gerard Piqué podría participar en el proyecto hotelero, ya que hace tres años mostró interés en convertir la sede de Correos en un alojamiento cinco estrellas. Además, Piqué mantiene vínculos empresariales y personales con Daurella, lo que abre la posibilidad de una colaboración estratégica en el sector hotelero.
Daurella, considerada la decimosegunda persona más rica de España (según la lista Forbes) y la mayor fortuna de Cataluña, ha indicado que su intención es preservar la esencia arquitectónica del edificio mientras lo transforma en un hotel de alto nivel.
Sin duda, Bilbao vive un ‘boom’ hotelero que ha impulsado la reconversión de varias construcciones históricas en alojamientos de categoría superior. La llegada de un hotel de cinco estrellas en la Alameda de Urquijo contribuirá a consolidar la ciudad como destino de turismo de calidad. Con esta compra, Daurella no solo amplía su presencia empresarial, sino que también participa activamente en la transformación del patrimonio urbano.



