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Dónde podemos encontrar pisos más baratos y por qué

Los conocidos como 'chollos' en el mercado inmobiliario escasean, pero todavía existe la posibilidad de hacerse con viviendas a precios reducidos.

Iván García
Dónde podemos encontrar pisos más baratos y por qué
Dónde podemos encontrar pisos más baratos y por qué 5

Encontrar una vivienda a un precio sensiblemente inferior al de mercado parece, hoy en día, una misión casi imposible. La escalada de precios en las grandes ciudades, la escasez de oferta y la elevada demanda han reducido drásticamente la presencia de los llamados ‘chollos‘. Sin embargo, eso no significa que no existan oportunidades. Las hay, pero no suelen ser evidentes ni sencillas, y casi siempre están ligadas a algún tipo de problema, barrera o complejidad que hace que esas viviendas sean menos atractivas para el comprador medio.

En el mercado inmobiliario, el precio rara vez baja sin motivo. Cuando un piso se vende muy por debajo de lo habitual, normalmente hay una razón detrás: una situación legal complicada, un ocupante no deseado, una carga económica importante, una reforma integral pendiente o un modelo de propiedad poco conocido. Comprender estas circunstancias es clave para evaluar si estamos ante una oportunidad real o ante un problema difícil de gestionar.

A continuación, repasamos dónde se pueden encontrar pisos más baratos, por qué lo son y qué factores hay que tener en cuenta antes de lanzarse a comprar, diferenciando entre viviendas de particulares y aquellas procedentes de fondos o procesos de embargo.


Viviendas con algún tipo de problema o barrera para venderse (de particulares)

Dentro del mercado de particulares existe una tipología de viviendas que, por distintos motivos, resulta difícil de vender. Esa dificultad es la que provoca descuentos relevantes frente al precio de mercado de una vivienda ‘normal’, es decir, libre de cargas, vacía y lista para entrar a vivir.

Dónde podemos encontrar pisos más baratos y por qué

Okupas

Las viviendas okupadas son, probablemente, el ejemplo más extremo de este tipo de activos. Se trata de inmuebles en los que reside una persona o familia sin título legal para hacerlo y que, en la mayoría de los casos, no paga renta alguna. Este tipo de vivienda es difícil de vender porque el comprador no puede disponer de ella de forma inmediata. El proceso para recuperar la posesión puede ser largo, costoso y emocionalmente complejo, dependiendo del tipo de ocupación y de la situación del okupa.

Por este motivo, los descuentos suelen ser muy elevados. Algunos expertos coinciden en que una vivienda okupada debería comprarse con un descuento de entre el 30% y el 50% sobre el valor de mercado de una vivienda equivalente sin ocupación. Un descuento inferior puede no compensar el tiempo de espera, los costes judiciales y las posibles reparaciones necesarias una vez recuperado el inmueble.

Inquilinos dentro

No todas las viviendas ocupadas lo están de forma ilegal. Muchas están alquiladas y se venden con el inquilino dentro, algo completamente legal y habitual. El impacto en el precio depende de varios factores:

  • Si la renta está a precio de mercado o muy por debajo.
  • La duración restante del contrato.
  • La solvencia y comportamiento del inquilino.

Un piso alquilado con una renta antigua y un contrato largo puede resultar poco atractivo para quien busca vivir en él, pero interesante para un inversor a largo plazo. En cualquier caso, la falta de disponibilidad inmediata reduce el universo de compradores y presiona el precio a la baja.

Derramas importantes

Las derramas son gastos extraordinarios aprobados por la comunidad de propietarios para hacer frente a obras relevantes: rehabilitación de fachadas, cambio de ascensores, mejoras estructurales o adaptaciones obligatorias. Cuando una vivienda tiene asociada una derrama elevada, muchos compradores se retiran. No es lo mismo pagar 10.000 euros adicionales que enfrentarse a derramas de 30.000 o 40.000 euros en edificios antiguos. Esta carga económica futura suele traducirse en un descuento en el precio de venta.

Aquí es clave analizar si la derrama ya está aprobada, si está pagada total o parcialmente y si el vendedor la asume o la traslada al comprador.

Viviendas con necesidades de reforma muy importantes

No todas las reformas son iguales. Pintar y cambiar una cocina no es lo mismo que renovar instalaciones, reforzar estructuras o redistribuir completamente una vivienda.

Las viviendas que requieren reformas integrales suelen venderse con descuento porque el comprador debe disponer de liquidez adicional, el proceso consume tiempo y energía y existe incertidumbre sobre el coste final real. Este tipo de pisos suele atraer a perfiles muy concretos: reformistas, inversores o compradores con experiencia que saben calcular márgenes y riesgos.

Usufructo

En una vivienda con usufructo, una persona (normalmente de edad avanzada) tiene derecho a usar y disfrutar el inmueble durante toda su vida, aunque no sea el propietario. El comprador adquiere la vivienda, pero no puede utilizarla hasta que el usufructo se extinga. Esto reduce drásticamente el interés del mercado general y, por tanto, el precio. El descuento dependerá de la edad del usufructuario y del valor de mercado del inmueble.

Nuda propiedad

La nuda propiedad es similar al usufructo, pero desde el punto de vista del comprador. Se adquiere la titularidad del inmueble, pero no el derecho de uso y disfrute. Es una fórmula cada vez más conocida, especialmente en grandes ciudades, y suele ofrecer precios muy por debajo de mercado. A cambio, el comprador debe asumir que la rentabilidad es a muy largo plazo.

¿Dónde encontrar estas viviendas?

Estas viviendas pueden encontrarse en:

  • Portales inmobiliarios generalistas, que ya incluyen secciones específicas de pisos okupados o alquilados.
  • Comunidades de propietarios, donde administradores y gestores conocen situaciones de derramas o vecinos con problemas de pago.
  • Porteros y conserjes, una fuente de información valiosísima sobre pisos vacíos, herencias complicadas o propietarios con urgencia por vender.

Viviendas propiedad de fondos o en proceso de embargo

Otra gran fuente de viviendas con descuento son los inmuebles propiedad de fondos de inversión o aquellos que se encuentran en distintas fases de ejecución hipotecaria. Los fondos suelen concentrar muchas de las problemáticas descritas anteriormente: ocupaciones, inquilinos, necesidad de reforma o cargas pendientes. A esto se suma su propio modelo de negocio.

Cesión de remate

La cesión de remate se produce cuando un fondo o entidad financiera cede a un tercero el derecho a adquirir un inmueble adjudicado en subasta antes de que se formalice la inscripción definitiva. Es una operativa compleja, poco conocida por el público general y que requiere asesoramiento especializado, pero que puede ofrecer descuentos muy relevantes.

Subastas

Las subastas judiciales o administrativas siguen siendo una vía para adquirir viviendas por debajo de mercado, aunque no están exentas de riesgos. La falta de visita previa, la existencia de ocupantes o de cargas no siempre evidentes hacen que este terreno sea más adecuado para perfiles expertos.

¿Dónde se encuentran estas oportunidades?

Principalmente en:

  • Webs de servicers inmobiliarios como Hipoges, Altamira o Servihabitat.
  • Portales generalistas como Idealista o Fotocasa.
  • Empresas especializadas que envían listados semanales de oportunidades, normalmente dirigidas a inversores.

Los fondos suelen comprar grandes carteras de inmuebles o hipotecas con un horizonte temporal claro. Si su plazo de desinversión es, por ejemplo, de cinco años, cuando se acercan al final de ese periodo están mucho más dispuestos a aplicar descuentos agresivos para cerrar ventas. Este tipo de viviendas, por su complejidad, está claramente más enfocado a especialistas que al comprador particular medio.


No son chollos: son viviendas más baratas porque exigen tiempo o dinero

Un error muy habitual es confundir precio bajo con chollo. Una vivienda es más barata porque tiene un problema, y ese problema tiene un coste, ya sea económico, temporal o ambos. Por ejemplo, comprar una casa okupada con solo un 20% de descuento respecto a una vivienda libre suele ser una mala decisión. Hay que tener en cuenta el tiempo hasta recuperar la posesión, el coste del proceso judicial, los posibles destrozos y la pérdida de oportunidades durante ese periodo.

Lo mismo ocurre con viviendas alquiladas, con usufructo o con grandes reformas pendientes. Cada problema debe traducirse en un descuento proporcional y razonable. Y hay una regla no escrita en el sector: si realmente es un chollo, no puede estar anunciado durante semanas en portales inmobiliarios, porque ya lo habrá visto todo el mundo.

Los precios bajos no son por casualidad

Encontrar pisos más baratos es posible, pero exige conocimiento, paciencia y una mirada crítica. Las oportunidades suelen esconderse en viviendas con problemas, barreras o complejidades que muchos compradores no quieren asumir.

La recomendación es clara: buscar mucho, visitar inmobiliarias de barrio, hablar con porteros, explorar webs especializadas y, cuando aparezca una oportunidad interesante, compararla siempre con una vivienda similar sin esos problemas. Solo así se puede valorar si el descuento realmente merece la pena. En el mercado inmobiliario, el precio bajo casi nunca es casual.

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