
El mercado inmobiliario español se prepara para un cambio de ritmo tras un año de cifras récord. Los principales portales del sector prevén que en 2026 se produzca una normalización en la compraventa de viviendas, después de que 2025 haya cerrado como el ejercicio con más operaciones desde 2007. También anticipan que el aumento de los precios será más moderado que en años anteriores.
Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2025 se registraron 714.237 compraventas, lo que supone un incremento del 11,5% respecto al año anterior. Se trata del mayor repunte desde 2022 y de la cifra más elevada en los últimos 18 años. Este volumen confirma la fortaleza de la demanda en un contexto marcado por la escasez de oferta.
Desde Fotocasa apuntan, no obstante, a que el mercado podría perder algo de impulso. La directora de Estudios del portal, María Matos, advierte de que la falta persistente de vivienda a precios competitivos seguirá actuando como un freno estructural. A su juicio, esta situación continuará presionando al alza los precios y llevará a parte de la demanda a aplazar la decisión de compra. Subraya que, en muchos casos, las cuotas hipotecarias siguen siendo inferiores al coste del alquiler. Sin embargo, el encarecimiento de la vivienda y la dificultad para encontrar producto disponible condicionan el acceso. Esta combinación explica que algunos potenciales compradores opten por esperar.
Menor ritmo de crecimiento en las operaciones
El portavoz de Idealista, Francisco Iñareta, coincide en que el déficit de vivienda está detrás de la suavización en el crecimiento de las operaciones. Según explica, esta tendencia ya comenzó a apreciarse antes del verano. En los primeros compases del año, considera probable que se mantengan incrementos, aunque a un ritmo más contenido.
En la misma línea, el director de Estudios de Pisos.com, Ferran Font, insiste en la necesidad de impulsar soluciones estructurales. Reclama consensos regulatorios estables y políticas de medio y largo plazo que faciliten la producción de vivienda. A su entender, tanto la oferta en venta como, especialmente, en alquiler, debe incrementarse para corregir el desequilibrio actual. Font recalca que mejorar la accesibilidad y reducir la tensión en los precios pasa por aumentar de forma sostenida el parque residencial. Sin una ampliación clara de la oferta, advierte, el mercado seguirá tensionado. Esta situación afecta con mayor intensidad a quienes cuentan con menos recursos.
La oferta, la gran asignatura pendiente
Desde la Federación de Asociaciones de Empresas Inmobiliarias (Fadei) comparten este diagnóstico. Consideran que el incremento de la oferta es la gran asignatura pendiente de 2025. A su juicio, mejorar la accesibilidad, especialmente para los colectivos más vulnerables, debe situarse en el centro de las políticas públicas.
El consenso entre los distintos actores del sector apunta, por tanto, a un 2026 más estable. Tras un año excepcional en número de operaciones, el mercado podría entrar en una fase de ajuste, con menos aceleración en las ventas y subidas de precios más contenidas. El reto, coinciden, será equilibrar oferta y demanda para garantizar un acceso más asequible a la vivienda.




