
El fondo canadiense Brookfield ha cerrado la adquisición de la socimi Fidere, propiedad de Blackstone, por un importe neto de 1.050 millones de euros. Este valor se corresponde con la valoración de los inmuebles de las filiales de la compañía. Del total se descontará el endeudamiento financiero de las filiales, estimado en unos 425 millones de euros a la fecha de consumación.
Brookfield llevaba desde febrero negociando en exclusiva la compra de Fidere, que cuenta con alrededor de 5.300 viviendas en alquiler. La cartera incluye 47 edificios residenciales en la zona metropolitana de Madrid y un edificio adicional en Guadalajara. La operación refuerza la presencia de Brookfield en el mercado residencial español.
El fondo estadounidense Blackstone ha convocado una junta general de accionistas para aprobar la venta de Fidere, que tendrá lugar el próximo 28 de abril. En esta reunión también se votará la aprobación de las cuentas de la socimi y la designación de Deloitte como auditor.
La oferta de Brookfield superó las propuestas de otros fondos interesados, como TPG, Angelo Gordon y Patron Capital. El proceso de venta había sido competitivo desde el inicio, con interés previo de firmas como Morgan Stanley Real Estate y Stepstone. La elección de Brookfield como comprador refleja su estrategia de expansión en el segmento de vivienda en alquiler.
La adquisición de Fidere por Brookfield se perfila como un movimiento estratégico para consolidar su posición en un mercado que combina rentabilidad estable y demanda creciente de viviendas en alquiler. La transacción también refleja la tendencia de los grandes fondos internacionales a reforzar su presencia en España mediante activos residenciales consolidados.




