
El Ayuntamiento de Barcelona ha presentado el proyecto definitivo para transformar de manera integral La Escocesa, el antiguo recinto industrial situado en el Poblenou. La actuación contempla una inversión de 51,8 millones de euros y tiene como fecha prevista de finalización el año 2029, con el objetivo de convertir este espacio en un punto de encuentro entre vivienda, actividad económica, cultura e inclusión.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha dado a conocer los detalles del proyecto acompañado por la teniente de alcalde de Promoción Económica y Derechos Sociales, Raquel Gil. La propuesta recibió el impulso definitivo después de que el pasado noviembre quedaran desocupadas las naves Paul y Birkhead, un paso que permitió avanzar en la nueva etapa de transformación del recinto. Del total de la inversión prevista, 27,2 millones de euros procederán directamente de las arcas municipales. La rehabilitación afectará a los 11.528 metros cuadrados que ocupa la antigua fábrica y se desarrollará con la colaboración de las administraciones públicas, entidades sociales, representantes del sector cultural y empresas.
Entre los colaboradores figuran Mercabarna, la Fundació Ampans, la Associació d’Idees EMA y la Generalitat de Catalunya, que participarán como socios del Ayuntamiento en distintos ámbitos del proyecto. La intención es que los diferentes usos puedan convivir dentro del mismo recinto y que La Escocesa tenga una relación directa con las necesidades y oportunidades del barrio. Collboni ha presentado esta transformación como una muestra de una «nueva mirada» sobre el espacio industrial. Según ha explicado, el objetivo es dejar atrás el modelo económico ligado a la antigua actividad fabril y avanzar hacia una economía más diversa, capaz de ofrecer oportunidades a proyectos de carácter social y a sectores emergentes.
Economía social e innovación alimentaria
Uno de los principales pilares de la nueva La Escocesa será la llamada economía transformadora. Se trata de actividades que, además de tener posibilidades de crecimiento, pueden contribuir a generar cambios en la ciudad y ofrecer nuevas oportunidades a emprendedores y organizaciones. La nave Klein, con 1.391 metros cuadrados, estará dedicada a proyectos de economía social y solidaria. Este espacio se incorporará a la red de polos de desarrollo económico de Barcelona Activa, aunque todavía está pendiente de seleccionar el proyecto que ocupará finalmente la nave, ya que el Ayuntamiento mantiene abierto un concurso para escoger la propuesta.
La innovación relacionada con la alimentación tendrá su propio espacio en la nave Shield, que cuenta con 2.170 metros cuadrados. Allí se instalará Barcelona FoodLab, una iniciativa impulsada por Barcelona Activa junto a Mercabarna y la Generalitat que combinará innovación, formación y apoyo al crecimiento de empresas.
Con esta distribución, el antiguo complejo fabril ampliará sus funciones y reunirá actividades económicas diferentes en un mismo entorno. La apuesta municipal busca así que La Escocesa no sea únicamente un espacio rehabilitado, sino también un lugar donde puedan desarrollarse iniciativas vinculadas a la economía social y a sectores con capacidad para generar nuevas oportunidades.
Vivienda, inclusión y creación artística
La transformación también tendrá una importante dimensión social. Las naves Birkhead, Paul y Steegman acogerán un centro de arte centrado en la inserción laboral de personas con discapacidad intelectual, que además dispondrán de 72 viviendas dotacionales dentro del proyecto. Estas viviendas forman parte de una intervención que pretende combinar el acceso residencial con actividades de inclusión y creación. De este modo, el recinto incorporará tanto espacios destinados a vivir como otros orientados al desarrollo profesional, artístico y social.
La cultura seguirá teniendo además un papel destacado en las naves Johnston y Foseco. Estos espacios continuarán funcionando como Fàbrica de Creació, bajo la dirección del Institut de Cultura de Barcelona (Icub) y con la gestión de la Associació d’Idees EMA. El modelo de esta Fàbrica de Creació está planteado con una perspectiva feminista, interseccional y cooperativa. Durante 2024, el espacio organizó más de 40 actividades públicas, una trayectoria que se pretende mantener dentro de la nueva configuración del recinto.


