
Barcelona da un paso histórico en su planificación urbana al autorizar la construcción de dos edificios en la calle Tarragona, junto a la plaza Espanya. La promoción, que incluye una torre de 20 plantas y un bloque adicional de siete pisos, había estado paralizada por casi cuatro décadas debido a múltiples litigios judiciales. El Ayuntamiento ha otorgado ahora la aprobación inicial, aunque no se han fijado fechas de inicio de obra.
Los terrenos en cuestión se encuentran en la isla delimitada por las calles Tarragona, Sant Nicolau, Béjar y Consell de Cent, justo frente a la escultura Dona i ocell del parque de Joan Miró. La torre ocupará un descampado en la esquina de Consell de Cent, mientras que el edificio de siete pisos se levantará en la confluencia con Sant Nicolau. Ambos inmuebles sumarán más de 12.700 metros cuadrados construidos, muy cerca de lo que se proyectó en 1987.
Una larga historia judicial
El proyecto se vio bloqueado por numerosos procesos judiciales que se extendieron entre 1992 y 2019. Las disputas incluyeron desacuerdos sobre la valoración de las fincas afectadas, indemnizaciones a arrendatarios y la obligación de ceder espacio para equipamientos públicos. Finalmente, la justicia permitió que la promotora mantuviera parte de la reserva para uso privado sin entregar el inmueble al Ayuntamiento, despejando así el camino para la aprobación inicial.
El impulso actual se produce bajo la gestión del alcalde Jaume Collboni, aunque la primera luz verde para las grandes torres en la zona se otorgó a finales de los años 80, cuando Pasqual Maragall era alcalde y Barcelona se preparaba como sede olímpica de 1992. La torre principal mantendrá su diseño original: 19 plantas más un ático para servicios, con una altura superior a los 77 metros.
Futuro incierto y posibilidades de uso
El calendario de construcción sigue siendo incierto y podría prolongarse hasta una década, dependiendo de la ratificación de la reparcelación y los avales técnicos que debe presentar el promotor. Aunque la planificación contempla un 10% de superficie para viviendas plurifamiliares, por el momento no se han anunciado planes de vivienda. Sí se permitirán oficinas, comercios, aparcamientos subterráneos y equipamientos educativos, sanitarios y culturales.
Con la aprobación inicial, Barcelona da un paso definitivo para completar un proyecto que llevaba décadas detenido. La nueva torre y el bloque complementario consolidarán el frente urbano de la calle Tarragona y la zona próxima a la plaza Espanya, cumpliendo finalmente un plan que había quedado congelado por litigios y obstáculos administrativos.



