
La gestión de los activos de la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria, la Sareb, cambiará de manos a partir de este año con la incorporación de nuevos responsables. Las compañías Aliseda-Anticipa y Servihabitat han sido seleccionadas de forma provisional como los nuevos ‘servicers’ encargados de administrar y vender los activos del llamado ‘banco malo’, según recoge Europa Press.
La decisión se produce tras la finalización del contrato actual, en el que participan también otras firmas como Hipoges. No obstante, el proceso aún no está cerrado y deberá superar varias fases antes de hacerse definitivo. La Sareb inició en marzo la renovación de sus contratos de gestión con el objetivo de reorganizar la administración tanto de préstamos como de inmuebles. El proceso ha derivado en la selección provisional de dos actores principales, aunque la adjudicación todavía no es firme. Según fuentes del sector citadas por dicha agencia, «la decisión final no se ha tomado», ya que las ofertas han sido evaluadas pero aún deben completarse trámites clave como la acreditación de solvencia por parte de las empresas seleccionadas. Además, otros participantes en la licitación aún podrían presentar alegaciones, lo que mantiene abierto el procedimiento.
El contrato previsto tiene una duración inicial de dos años, con la posibilidad de extenderse hasta dos años adicionales. También incluye un periodo de transición de cuatro meses para facilitar el traspaso ordenado de la gestión entre operadores. En este contexto, el objetivo es asegurar la continuidad de la desinversión de activos de la Sareb incluso más allá de su fecha prevista de entrada en liquidación, fijada para finales de 2027. Este aspecto resulta clave para garantizar la ejecución del plan de traspaso de inmuebles hacia el proyecto público de vivienda.
Un contrato de hasta 174 millones y dividido en dos grandes bloques
La licitación contempla un importe máximo de 174 millones de euros para todo el periodo contractual, incluyendo los años iniciales, el tiempo de transición y las posibles prórrogas. El modelo mantiene la estructura actual de dos ‘servicers’, con el objetivo de repartir la carga de gestión del elevado volumen de activos. El contrato se divide en dos grandes lotes claramente diferenciados. Por un lado, se encuentra la gestión de los inmuebles destinados al traspaso hacia el proyecto Casa47, donde se incluyen trabajos orientados a mejorar las condiciones de habitabilidad y preparar los activos para su incorporación al parque público.
Por otro lado, el segundo bloque se centra en la gestión y venta del resto de activos inmobiliarios y financieros que no cumplen los criterios establecidos por el Consejo de Ministros para su integración en vivienda pública. Este segmento continuará bajo una estrategia de desinversión progresiva. Fuentes del proceso destacan que el reparto busca mantener un equilibrio operativo entre la complejidad de los activos y la necesidad de acelerar su salida ordenada del balance de la Sareb. En palabras recogidas en el entorno de la operación, se trata de “mantener la labor desinversora” en una fase ya avanzada del ciclo de la entidad.
Un paso clave hacia la liquidación ordenada del ‘banco malo’
El nuevo esquema de gestión se enmarca en la hoja de ruta que prepara la entrada en fase de liquidación de la Sareb. Esta etapa está prevista para finales de 2027, aunque los contratos diseñados ahora contemplan continuar más allá de ese horizonte para asegurar la continuidad operativa. El papel de Aliseda-Anticipa y Servihabitat será clave en la ejecución de esta transición, ya que deberán coordinar tanto la preparación de activos destinados a vivienda pública como la venta del resto de la cartera.
La fase actual del proceso aún depende de validaciones técnicas y posibles reclamaciones, lo que mantiene la adjudicación en un estado provisional. Sin embargo, el avance en la evaluación de ofertas permite perfilar ya el futuro reparto de la gestión.

