
El informe de previsiones para 2026 elaborado por Real Estate Business School (REBS), a partir de la XXXVIII edición del Pulsímetro Inmobiliario, anticipa que la vivienda usada volverá a ser el principal motor del mercado residencial y concentrará más del 80% de las operaciones en España. La institución estima 570.606 compraventas de segunda mano para el cierre del próximo ejercicio.
Según el estudio, el predominio de la segunda mano responde a la limitada disponibilidad de obra nueva en las zonas de mayor demanda, lo que desplaza a muchos compradores hacia el parque existente. El precio medio de la vivienda usada subiría un 3,95% y alcanzaría los 210.619 euros. En paralelo, la vivienda nueva se situaría en 290.674 euros de media, con una evolución marcada por la falta de producto disponible en los mercados con mayor demanda.
El informe destaca el impacto de la presión sobre el stock existente en las zonas consolidadas, donde la escasez de oferta nueva traslada tensión al precio. En el apartado de promoción, los visados de obra nueva se situarían en 186.145 unidades, un aumento del 6,97% respecto a 2025. Las viviendas iniciadas alcanzarían 117.691 (+5,27%) y las terminadas se elevarían hasta 106.975 (+8,45%), cifras que reflejan el avance del pipeline promotor y la influencia de los tiempos de ejecución, que limitan la capacidad de respuesta a corto plazo.
REBS subraya que el ciclo entre la concesión del visado y la entrega de la vivienda se sitúa entre 18 y 24 meses, factor que condiciona la incorporación efectiva de nueva oferta y mantiene el protagonismo de la vivienda usada en el volumen total de operaciones.
En el plano regional, la Comunidad de Madrid volvería a situarse entre los mercados con mayor presión de precios. El precio medio de la vivienda nueva en la región alcanzaría los 443.301 euros (+5,82%), mientras que la vivienda usada se situaría en 394.248 euros (+6,29%).
La hipoteca media en la región se elevaría hasta 219.978 euros, por encima de la media nacional, lo que refuerza el papel del ahorro previo y condiciona el esfuerzo de acceso para muchos compradores.
Según el informe, pese al crecimiento de la obra nueva, persiste una brecha entre oferta y demanda en los principales mercados, lo que convierte a la vivienda usada en el segmento predominante de la actividad compraventa durante 2026.
El Pulsímetro Inmobiliario es un proyecto de investigación de Real Estate Business School con el aval de la Cátedra de Investigación Inmobiliaria de la Universidad de Málaga. Su modelo de previsión se basa en un sistema econométrico Arima, alimentado de manera permanente con datos oficiales y aportaciones de expertos del sector.




