
La ciudad de Viena concentra actualmente al 60% de sus cerca de dos millones de habitantes en viviendas sociales o subvencionadas, en un contexto de crisis de acceso a la vivienda en Europa.
El modelo se remonta a la década de 1920, tras la Primera Guerra Mundial y la desaparición del Imperio Austro-Húngaro. Durante el periodo conocido como la Viena Roja, el Partido Obrero Socialdemócrata de Austria (SDAPÖ) impulsó un programa de vivienda pública financiado mediante un impuesto específico, tal y como explican desde EFE.
Un parque público de más de 220.000 viviendas
El Ayuntamiento es propietario, copropietario o gestor de alrededor de 220.000 viviendas, lo que representa más de la mitad del parque residencial de la capital. A ello se suman más de 200.000 pisos sociales construidos con subvenciones estatales y gestionados por cooperativas.
En 2025, la ciudad destinó en torno a 1.000 millones de euros a vivienda pública, tanto para la construcción de unas 5.500 nuevas unidades como para el mantenimiento del parque existente. Además, al menos dos tercios del nuevo suelo residencial se reserva a vivienda social.
El modelo también incluye regulación de alquileres. Las viviendas ubicadas en edificios construidos antes de 1945 están sujetas a limitaciones en el precio del arrendamiento, en muchos casos de manera indefinida.
Coste del alquiler y acceso a la vivienda
Según datos de la Unión Europea, en 2025 los residentes en Viena destinaron de media el 37% de su salario mensual al alquiler, mientras que en ciudades españolas como Madrid o Barcelona el esfuerzo alcanzó el 74% de los ingresos.
El acceso a la vivienda social está abierto a todas las personas con residencia legal en la ciudad, independientemente de su nacionalidad. El sistema combina vivienda protegida y promoción privada subvencionada, con el objetivo de integrar distintos perfiles sociales en los mismos barrios. Además del parque residencial, el Ayuntamiento desarrolla programas sociales en los distritos, con espacios de encuentro y servicios de apoyo comunitario vinculados a las promociones públicas.
El modelo vienés se ha convertido en referencia para otras ciudades europeas que analizan fórmulas para ampliar la oferta de vivienda asequible en un entorno de creciente presión sobre los precios.




