
La eficiencia energética en las viviendas está en el centro de atención con la nueva versión de la Directiva Europea, que plantea desafíos renovados en la reducción de la demanda de energía en los edificios.
En España, la tasa de renovación de viviendas entre 2021 y 2023 se situó en aproximadamente 103.000, muy por debajo de las 355.000 necesarias para 2026. A pesar de la conciencia pública sobre la emergencia climática, muchos hogares aún no se comprometen con la rehabilitación energética debido a la complejidad del proceso.
La reciente aprobación por parte del Parlamento Europeo de la nueva versión de la Directiva de Eficiencia Energética en Edificios impulsa la descarbonización del parque edificatorio antes de 2050. Sin embargo, esto plantea un desafío para la población, que debe estar más consciente que nunca de la importancia de renovar sus hogares y edificios para mejorar su eficiencia energética.
El documento insta a los países miembros a establecer planes nacionales para reducir el uso de energía primaria en los edificios residenciales. Organizaciones como el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE) y el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) destacan la oportunidad para el medio ambiente y la calidad de vida, pero también señalan la urgencia de la tarea.
Aunque se han realizado ciertos avances en la rehabilitación energética en España, las cifras aún están por debajo de los objetivos establecidos. Esto se debe en parte a que, aunque la población está sensibilizada con el cambio climático, muchos no llevan esa preocupación a la práctica en sus hogares. La falta de conocimiento sobre el proceso, limitaciones económicas y la complejidad burocrática son algunos de los obstáculos.
Los seis fallos mas comunes en este proceso
La realización de proyectos de rehabilitación energética, especialmente en comunidades de vecinos, presenta desafíos significativos desde la fase de planificación hasta la ejecución. Para ayudar a impulsar la renovación de viviendas, los expertos de Sto, una empresa especializada en sistemas constructivos, identifican errores comunes a evitar:
- No considerar el retorno de la inversión (ROI). El retorno de la inversión es crucial al presentar el proyecto ante la comunidad de vecinos o los residentes. Mostrar que las mejoras energéticas generarán beneficios a largo plazo, con estimaciones numéricas, sensibilizará a todos sobre su relevancia económica, además de la ambiental. Este análisis también permitirá identificar las opciones de renovación que no sean rentables.
- Desconocer las ayudas y subvenciones disponibles. Según datos de la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU), el 61% de los ciudadanos no están al tanto de las subvenciones disponibles para la rehabilitación energética de viviendas. La falta de conocimiento sobre los incentivos fiscales vigentes o los programas de ayuda, como los contemplados en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, puede resultar en la pérdida de oportunidades para reducir los gastos del proyecto.
- Cometer errores en el proceso administrativo al solicitar ayudas, lo que podría retrasar o impedir la obtención de fondos. Los procedimientos de solicitud de ayudas pueden resultar complicados para algunos, lo que dificulta su seguimiento adecuado. De hecho, muchas comunidades de vecinos muestran reticencia a solicitar estas ayudas debido a los trámites administrativos necesarios. En este contexto, es esencial seguir detalladamente las instrucciones y requisitos de aplicación, y verificar que la documentación proporcionada sea completa y esté correctamente organizada. Se deben evitar errores como la falta de información, desorden en los documentos, duplicación de información, firmas escaneadas o la omisión de los documentos justificativos necesarios para demostrar el cumplimiento de los requisitos exigidos.
- No realizar una evaluación energética previa, lo que puede llevar a decisiones incorrectas durante el proyecto. Esta evaluación brindará información sobre el consumo de energía, su impacto ambiental y la eficiencia energética, lo que orientará las acciones a seguir y evitará decisiones equivocadas sobre qué mejoras implementar, priorizando las más relevantes. Además, en varios programas de ayuda, se requiere obtener un certificado energético antes y después de realizar la obra.
- No priorizar soluciones clave de eficiencia energética, como mejorar el aislamiento o actualizar sistemas de calefacción. Es esencial priorizar aquellas soluciones que maximicen el ahorro y la reducción del consumo de energía al considerar medidas para disminuir la demanda energética. Entre las principales soluciones se encuentran mejorar el aislamiento térmico del edificio, instalar ventanas de doble o triple acristalamiento, actualizar los sistemas de calefacción y refrigeración con opciones más eficientes como bombas de calor o calderas de condensación, y optar por sistemas de autosuficiencia energética mediante la instalación de paneles solares u otras fuentes renovables.
- No contar con profesionales cualificados, lo que aumenta el riesgo de errores costosos durante la ejecución del proyecto. Es común cometer este error al realizar proyectos de forma independiente, por lo que es crucial reconocer que intentar hacerlo sin la asistencia de expertos en rehabilitación energética puede resultar en costosos errores. Estos profesionales brindarán orientación integral, desde la evaluación inicial hasta la implementación del proyecto, incluyendo el cálculo del retorno de la inversión, la solicitud de ayudas, la obtención de permisos, la selección de las mejores soluciones y materiales, el establecimiento de un presupuesto y el cumplimiento normativo durante la ejecución de las obras. Su asesoramiento garantizará la correcta realización de la rehabilitación.
En resumen, la rehabilitación energética de viviendas es fundamental para cumplir con los objetivos de eficiencia energética establecidos a nivel europeo. Evitar estos errores puede facilitar el proceso y garantizar resultados efectivos tanto en términos de sostenibilidad como económicos.




