
El mercado del lujo en España vive un momento de fuerte dinamismo, impulsado por una demanda creciente y una disponibilidad prácticamente inexistente de locales en las principales arterias comerciales. Según el informe ‘Luxury Retail Report de Cushman & Wakefield‘, durante 2025 las rentas en estas zonas han registrado incrementos significativos, alcanzando subidas del 6% en algunos de los ejes más exclusivos. Esta tendencia confirma el atractivo del país para las grandes marcas internacionales.
Según los datos del sector, ocho nuevas tiendas de lujo han abierto en las principales calles comerciales españolas a lo largo del año. Este movimiento refleja una apuesta firme de las firmas por reforzar su presencia en ubicaciones estratégicas. La escasez de espacios disponibles, sin embargo, condiciona cada vez más la actividad.
Madrid y Barcelona concentran la expansión
En Madrid, el foco se sitúa en las calles Serrano y Ortega y Gasset, donde se han producido cinco de las nuevas aperturas. El segmento de joyería y relojería lidera esta expansión, con marcas que han decidido consolidar o ampliar su presencia en estas ubicaciones. También destaca la incorporación de firmas de otros segmentos, como el calzado de alta gama. Uno de los hitos más relevantes ha sido la apertura de una tienda independiente de una reconocida firma relojera en la calle Ortega y Gasset. Este movimiento refuerza el posicionamiento de la zona como un referente para el lujo internacional. La concentración de marcas premium sigue atrayendo tanto a consumidores locales como a turistas.
Barcelona, por su parte, mantiene una evolución similar, con tres nuevas incorporaciones en Passeig de Gràcia. Este eje comercial continúa consolidándose como uno de los destinos clave para el lujo en Europa. Entre las aperturas destacan nuevas boutiques y grandes establecimientos insignia de marcas internacionales.
La disponibilidad de locales en estas áreas es actualmente nula, con una tasa del 0% tanto en Madrid como en Barcelona. Este dato supone un cambio notable respecto al año anterior, cuando aún existía un pequeño margen de oferta. La situación obliga a las marcas a replantear sus estrategias de implantación. Ante este contexto, las compañías optan por reposicionamientos, ampliaciones o relocalizaciones dentro de las mismas zonas. La competencia por los espacios disponibles es cada vez mayor. Esto contribuye directamente al incremento de las rentas en los principales ejes.
Turismo y demanda internacional sostienen el crecimiento
El aumento de las rentas está estrechamente ligado a la evolución positiva de la demanda. En 2025, las ventas de retail de lujo en España alcanzaron los 7.200 millones de euros. Esta cifra representa un crecimiento del 2,4% respecto al año anterior. Uno de los motores principales de este avance es el turismo internacional. España recibió más de 92 millones de visitantes durante el año, lo que supone un incremento del 3,5%. Este flujo constante de viajeros refuerza el papel del país como destino clave para el consumo de lujo.
El segmento de joyería y relojería ha sido el gran protagonista del año, concentrando el 75% de las nuevas aperturas. Este dato evidencia la fortaleza de este tipo de productos dentro del mercado premium. Además, consolida el posicionamiento de España como un enclave estratégico para estas marcas.
A nivel europeo, el sector del lujo también mantiene una evolución positiva, aunque más moderada. En 2025 se abrieron 96 nuevas tiendas en las principales calles comerciales del continente, frente a las 85 del año anterior. Este crecimiento confirma el interés sostenido por las ubicaciones más exclusivas. Sin embargo, la escasez de espacios sigue siendo el principal desafío en toda Europa. Muchas de las calles de lujo presentan tasas de disponibilidad inferiores al 5%, e incluso inexistentes en algunos casos. Esta situación continúa presionando al alza las rentas en los principales mercados.
Ante la falta de locales, las zonas cercanas a los ejes prime comienzan a ganar protagonismo. Estas áreas ofrecen mayores oportunidades gracias a una mayor disponibilidad y precios más accesibles. Además, permiten a las marcas diferenciarse y explorar nuevos formatos.



