
Málaga da un nuevo paso para incorporar a su oferta deportiva un complejo de tenis y pádel al que aspira Rafa Nadal. El Ayuntamiento ha puesto en marcha el concurso para adjudicar dos parcelas municipales en las que la promotora marbellí Sierra Blanca, junto al equipo del extenista, aspira a desarrollar un proyecto que supondría una inversión mínima de 35 millones de euros.
La iniciativa contempla transformar los terrenos del antiguo centro de raqueta Inacua, cerrado desde agosto de 2025, en unas instalaciones que irán más allá de las pistas deportivas tradicionales. El plan incluye espacios para el entrenamiento de alto rendimiento, servicios de salud y bienestar, restauración y dos residencias destinadas a deportistas y estudiantes. La concesión tendrá una duración inicial de 50 años, con posibilidad de prórroga, y exigirá un canon anual mínimo de 542.922 euros para las arcas municipales. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 30 de noviembre, según las condiciones recogidas en el concurso.
Un complejo con 27 pistas y dos residencias
La actuación se desarrollará sobre una superficie cercana a los 34.500 metros cuadrados, repartidos entre la parcela del antiguo centro de raqueta, situada en la calle Marilyn Monroe, y otro terreno ubicado en el número 14 de la avenida Imperio Argentina, en el distrito de Carretera de Cádiz. La edificabilidad autorizada alcanza los 23.089 metros cuadrados, aunque la actividad deportiva deberá ocupar más del 70% del suelo.
El diseño planteado por los promotores distribuye los edificios principales en los extremos norte y sur del recinto, con el objetivo de proteger las zonas de juego del viento. Las construcciones podrán alcanzar una altura de planta baja más cuatro pisos, mientras que el espacio central concentrará la mayor parte de la actividad deportiva.
La propuesta contempla 14 pistas de tenis de tierra batida y superficie rápida, junto a otras 13 de pádel. A ellas se sumarán una piscina exterior, salas polideportivas, una zona de entrenamiento físico, un centro de bienestar con spa, un establecimiento de restauración y una tienda especializada. El proyecto también reserva un espacio para un museo deportivo dedicado a una figura internacional del tenis, una propuesta que, en el planteamiento inicial, estaría relacionada con la trayectoria de Nadal. Además, las instalaciones deberán contar con las condiciones necesarias para poder acoger competiciones internacionales de tenis y pádel.
Uno de los elementos que diferencian la iniciativa es la construcción de dos residencias con funciones distintas. La primera, con un mínimo de 60 habitaciones, estará destinada a deportistas que participen en programas de tecnificación, campus y otras actividades del club, así como a entrenadores y árbitros. La segunda residencia se ubicará en la parcela de la avenida Imperio Argentina y estará dirigida a estudiantes que quieran compaginar su formación académica con el tenis, el pádel y otras actividades deportivas. Las bases excluyen expresamente que estos alojamientos se utilicen como establecimientos turísticos u hoteles convencionales.
Una concesión a largo plazo con compromisos sociales
El concurso municipal establece un sistema de valoración de 100 puntos para elegir la propuesta ganadora. La oferta económica tendrá un peso importante: se concederán hasta 40 puntos por la inversión prevista en las obras y otros 20 por mejorar el canon anual mínimo fijado por el Ayuntamiento.
Los criterios técnicos sumarán hasta 37 puntos y tendrán en cuenta la calidad del complejo, la vinculación con una figura de relevancia internacional del tenis y la creación del museo deportivo, que podrá aportar hasta 15 puntos. Los tres puntos restantes corresponderán a mejoras sociales, entre ellas la concesión de becas de alto rendimiento para jóvenes de hasta 21 años. El adjudicatario también deberá mantener durante al menos diez años un acuerdo de colaboración con la Rafa Nadal Academy. Entre los compromisos previstos figuran tres becas anuales de tenis y otras tres de pádel para jóvenes promesas, descuentos en las tarifas para colectivos como jubilados, desempleados, familias numerosas y personas con discapacidad, y la reserva de pistas para actividades escolares y municipales.
Las obras dispondrán de un plazo de dos años y, durante ese periodo, la empresa concesionaria no tendrá que abonar el canon anual. Los estudios económicos municipales calculan que, cuando el complejo alcance su pleno rendimiento, podría generar unos ingresos de 19,43 millones de euros al año y un beneficio neto estimado de alrededor de 4,39 millones. La iniciativa se presentó en 2023 con la intención de crear el primer Rafa Nadal Club fuera de Baleares, aunque su ubicación inicial, junto al Palacio de Deportes Martín Carpena, terminó descartándose. El proyecto se trasladó después al centro de raqueta, cuya concesión anterior se extinguió en 2025 para facilitar la nueva operación.


