
A falta de unas horas para cerrar 2025, la red inmobiliaria Donpiso calcula que el precio medio de la vivienda en España ha aumentado un 8% durante el año. Este crecimiento sitúa el precio cercano a los 2.000 euros por metro cuadrado, impulsado por la estabilización de los tipos de interés, la demanda contenida de los últimos años y la escasa oferta de obra nueva. En las grandes capitales, el precio alcanza los 4.000 euros/m2, mostrando un contraste con el resto del país.
El número total de compraventas en el mercado residencial podría alcanzar las 800.000 operaciones, lo que supone un incremento cercano al 25% respecto a las 641.919 registradas en 2024. Este repunte refleja un mercado más activo, en el que familias, jóvenes y compradores nacionales buscan mejorar su residencia habitual. Además, la inversión en vivienda como refugio frente a la inflación también ha mostrado una recuperación gradual, aunque moderada.
Concentración de la demanda y factores regionales
Las comunidades con mayor dinamismo en la demanda residencial han sido Madrid, Catalunya, Andalucía y Comunidad Valenciana. Estas cuatro regiones concentrarán más del 50% de las operaciones de compraventa previstas para 2025. Asimismo, las autonomías del norte del país muestran un comportamiento positivo gracias al turismo residencial, la atracción de inversores y la recuperación del comprador nacional.
El mercado hipotecario ha acompañado esta tendencia, con buenas condiciones en la concesión de créditos y un Euríbor que se mantiene alrededor del 2,2% en diciembre. Esto ha facilitado que más familias y jóvenes puedan acceder a la compra de vivienda, consolidando la recuperación del sector.
A pesar de estas cifras optimistas, Donpiso advierte sobre la escasez de vivienda asequible y la falta de políticas estructurales en suelo, urbanismo y construcción. El panorama de 2025 deja claro que, aunque la vivienda experimenta un crecimiento significativo en precio y operaciones, los desafíos estructurales persisten. Atender la demanda con soluciones viables será clave para mantener un desarrollo sostenido del mercado residencial en los próximos años.




