
La Fundación Mutua de Propietarios, creada en 2017 por el Grupo Mutua de Propietarios para reforzar su compromiso social, ha consolidado su papel como uno de los principales agentes en materia de accesibilidad en España. Según su Memoria de Actividades 2025, la entidad ha alcanzado una inversión acumulada de 8,8 millones de euros en mejoras en viviendas desde 2018.
En ese mismo periodo, sus actuaciones han beneficiado a 4.908 personas, combinando ayudas económicas, financiación y proyectos de transformación en edificios residenciales. Solo en el último ejercicio, la fundación ha canalizado más de 1,1 millones de euros en intervenciones para mejorar la accesibilidad.
Un modelo de ayudas que multiplica el impacto social
El programa de Ayudas Sin Barreras se mantiene como el eje central de la actividad de la entidad. En 2025, esta iniciativa movilizó más de 1,44 millones de euros en obras de accesibilidad, con una aportación directa de 428.200 euros, beneficiando a 634 personas de forma directa e indirecta. A estas cifras se suma una línea de financiación al 0%, que ha permitido activar proyectos por más de 436.000 euros. Este mecanismo ha facilitado la ejecución de obras que, en muchos casos, habrían sido difíciles de asumir para comunidades de propietarios con recursos limitados.
En conjunto, los distintos programas de la fundación han actuado sobre 1.963 viviendas y han concedido más de 1,55 millones de euros en ayudas económicas. Este enfoque combina financiación, innovación y sensibilización para acelerar la mejora del parque residencial. Para Mercedes Blanco, CEO de Vecinos Felices, estos datos reflejan un cambio profundo en el sector: «La accesibilidad ha dejado de ser una cuestión puntual para convertirse en un eje central dentro del sector inmobiliario y de la gestión de fincas». Añade que estas iniciativas «aceleran una transformación necesaria en el parque residencial».
La misma directiva subraya también el valor añadido de estas inversiones. «Cada euro destinado a accesibilidad no solo mejora un edificio, sino que transforma la vida de las personas», afirma, destacando además el retorno social y económico de estas actuaciones.
El reto del envejecimiento y la adaptación de los hogares
Más allá de las ayudas económicas, la Fundación Mutua de Propietarios trabaja en el análisis de la realidad social a través de su Observatorio de la Accesibilidad. Según sus datos, el 70% de las personas con movilidad reducida todavía se enfrenta a barreras arquitectónicas en su vida cotidiana. Este diagnóstico se suma al desafío demográfico que afronta España, con una población cada vez más envejecida y una necesidad creciente de adaptar los edificios residenciales. En este contexto, la accesibilidad se presenta como una prioridad estructural para el futuro del sector inmobiliario.
La entidad también impulsa herramientas tecnológicas como la aplicación Zero Barreras, que permite evaluar el nivel de accesibilidad de los edificios. Además, desarrolla programas educativos orientados a fomentar la concienciación social desde edades tempranas. Mercedes Blanco, que es miembro del Consejo Asesor de la Fundación, insiste en que el cambio debe abordarse con visión a largo plazo. «El envejecimiento de la población nos obliga a actuar hoy con una visión de futuro”, señala. En su opinión, la accesibilidad «no puede seguir siendo una asignatura pendiente, sino una prioridad estratégica».
La directiva también apunta a la necesidad de colaboración entre actores. «Será clave reforzar la colaboración entre entidades, administraciones y sector privado para acelerar este proceso», afirma, defendiendo que solo así se podrán lograr entornos plenamente inclusivos. Con estos avances, la Fundación Mutua de Propietarios consolida un modelo que busca no solo eliminar barreras físicas, sino también impulsar un cambio estructural en la forma en la que se conciben y gestionan las viviendas en España.

