
Los valores del inmobiliario han cambiado. Según César Frías, CEO de Morph y jurado de los Premios Airzone, el real estate atraviesa un periodo de transición hacia un enfoque más holístico e integral. Frente a las variables clásicas -estética y funcionalidad-, ganan terreno cuestiones como sostenibilidad, eficiencia energética, accesibilidad y bienestar del usuario.
«Cada vez más inversores y promotores exigen que los edificios cumplan con estos estándares para garantizar su viabilidad y atractivo en el mercado», aunque la adopción de estos estándares aún avanza a un ritmo moderado.
Este proceso de transición fusiona distintas perspectivas clave. Aunque a menudo se confunden, en el espacio construido no es lo mismo la sostenibilidad que la salubridad. Mientras que «la arquitectura sostenible busca reducir el impacto ambiental», la saludable, por su parte, «pone el foco en el bienestar del usuario, abordando aspectos como calidad del aire, confort térmico, iluminación natural y espacios que fomenten la salud mental y física». Aunque están «vinculadas», cada una de estas miradas se preocupa por aspectos diferentes y se aborda de una forma u otra.
«Las ciudades van a tener que repensarse, redensificarse y crecer de una manera diferente a como lo han hecho hasta ahora, si queremos que las palabras sobre modelos saludables de ciudades y los hechos confluyan». A la hora de la verdad, «el diseño requiere de un promotor valiente que crea en el valor del diseño y de las ideas». La arquitectura actual necesita consciencia y responsabilidad social en cada proyecto, una mirada global pero con impacto local.
Pregunta: A nivel profesional, ¿cómo ha cambiado la forma de concebir la arquitectura en los últimos años?
Respuesta: La arquitectura ha pasado de un enfoque puramente funcional y estético a uno más holístico, donde la sostenibilidad, la eficiencia energética, la accesibilidad y el bienestar del usuario son aspectos clave. Se priorizan los diseños flexibles, adaptables y sostenibles, con una fuerte influencia de la digitalización (BIM, impresión 3D, inteligencia artificial).
P: ¿Cómo ha evolucionado el diseño arquitectónico? ¿Qué variables se tienen en cuenta ahora, que antiguamente no tenían tanto peso?
R: El diseño arquitectónico ha evolucionado hacia un enfoque más centrado en la experiencia del usuario, la eficiencia energética y el impacto ambiental. Variables como la sostenibilidad, el confort térmico y acústico, la biofilia (integración de la naturaleza en el diseño), la resiliencia climática y la eficiencia de recursos han ganado peso en los últimos años.
Los proyectos singulares, como rascacielos, museos o edificios icónicos, tienen un mayor margen de actuación y permiten más innovación. Se busca, no obstante, un equilibrio entre estética, identidad cultural y desempeño ambiental.
P: ¿Qué segmentos inmobiliarios se preocupan más por el diseño del activo?
R: El segmento de lujo siempre ha valorado el diseño, no siempre actual, pero actualmente otros sectores como oficinas, hospitality y retail han aumentado su inversión en diseño arquitectónico para mejorar la experiencia del usuario. También la vivienda de obra nueva está apostando por diseños más innovadores para diferenciarse en el mercado… Siendo ésta la razón de que estemos aquí.
P: ¿Qué es la arquitectura sostenible?
R: La arquitectura sostenible es aquella que minimiza el impacto ambiental a lo largo del ciclo de vida del edificio. Esto incluye el uso eficiente de materiales, la reducción de emisiones de CO₂, la integración de energías renovables y el diseño pasivo para reducir el consumo energético.
P: ¿Son lo mismo arquitectura sostenible y arquitectura saludable? ¿Cuáles son las diferencias?
R: No son lo mismo, aunque están relacionadas. La arquitectura sostenible busca reducir el impacto ambiental, mientras que la arquitectura saludable pone el foco en el bienestar del usuario, abordando aspectos como calidad del aire, confort térmico, iluminación natural y espacios que fomenten la salud mental y física.
P: ¿Qué papel juegan las siglas ESG en la arquitectura actual?
R: Los criterios ESG (Environmental, Social, Governance) están transformando la arquitectura, impulsando proyectos más sostenibles, inclusivos y con mejor gobernanza. Cada vez más inversores y promotores exigen que los edificios cumplan con estos estándares para garantizar su viabilidad y atractivo en el mercado, si bien vamos con un cierto retraso en la implementación de éstos valores.
P: ¿Qué lugar ocupa la seguridad en el actual diseño arquitectónico?
R: La seguridad es fundamental en la arquitectura actual. Se aplican normativas más estrictas en materia de incendios, evacuación, estructuras antisísmicas y seguridad en edificios cada vez más inteligentes. El diseño también incorpora estrategias para la prevención del delito, de accidentes y refuerza la seguridad en espacios públicos.
P: ¿Y la accesibilidad?
R: La accesibilidad es un pilar en el diseño arquitectónico contemporáneo. Las normativas exigen que los espacios sean inclusivos para personas con movilidad reducida, discapacidad visual o auditiva. Se promueve el diseño universal, eliminando barreras arquitectónicas y facilitando la movilidad en todo tipo de edificios.
P: ¿Y la salubridad?
R: La pandemia puso en primer plano la importancia de la salubridad en la arquitectura. Sin embargo, no tardamos en olvidar las lecciones aprendidas… Se deberían priorizar los sistemas de ventilación de alta calidad, materiales no tóxicos, espacios con iluminación y ventilación natural, y entornos que promuevan la salud física y mental de los ocupantes.
P: ¿Qué opina Morph sobre las nuevas normativas en términos de edificación (EPDB, Reglamento de seguridad contra incendios, etc.)? ¿Cómo influyen la aprobación de estos documentos en el día a día arquitectónico?
R: En términos generales, estas normativas impulsan la mejora de la calidad arquitectónica, aunque pueden suponer desafíos en términos de costes y adaptación de los proyectos.
P: ¿Hasta qué punto esta clase de cuestiones son determinantes en la toma de decisiones del arquitecto, en la fase de diseño, y del sector y usuario final, en las fases posteriores?
R: Son absolutamente determinantes. En la fase de diseño, el arquitecto debe equilibrar creatividad, normativa y viabilidad económica. En las fases posteriores, las regulaciones afectan desde la obtención de licencias hasta la percepción del usuario, que cada vez valora más criterios como la eficiencia energética y el confort.
P: ¿En qué zonas de España la demanda residencial reclama más el diseño arquitectónico?
R: Más que una zona, el diseño requiere de un promotor valiente que crea en el valor del diseño y de las ideas. De forma general, las grandes ciudades como Madrid y Barcelona lideran la demanda de diseño arquitectónico diferenciado. También zonas con alto valor inmobiliario como la Costa del Sol, Baleares o la Comunidad Valenciana, donde la arquitectura juega un papel clave en la atracción de compradores internacionales.
P: ¿Qué tendencias prevé la marca a futuro?
R: En general, se espera que la arquitectura siga avanzando hacia la digitalización, la industrialización, la sostenibilidad, y el uso de materiales inteligentes y reciclados. El diseño biofílico va a ser una tendencia estable y general en interior y exterior de nuestros espacios.
Las ciudades van a tener que repensarse, redensificarse y crecer de una manera diferente a como lo han hecho hasta ahora si queremos que las palabras sobre modelos saludables de ciudades y los hechos confluyan.
P: ¿Qué proyectos deparan a Morph en 2025?
R: En Morph tenemos el objetivo de ser un estudio global. En los últimos meses hemos diseñado una torre en Tánger, nuestro primer edificio en KSA y tenemos oportunidades y proyectos en Portugal, Andorra, USA y Canadá. Estamos trabajando para seguir desarrollando torres singulares en varios continentes, varios centros comerciales y edificios de oficinas y mucho residencial y hospitality. Nos ilusionan especialmente varios proyectos de regeneración urbana que estamos diseñando y de regeneración del litoral. Al final estamos accediendo a proyectos más grandes, singulares y que impactan más en las ciudades en las que actuamos.
P: ¿Qué criterios clave marcarán la diferencia en los Premios Airzone?
R: Los principales criterios que marcarán la diferencia para conseguir el Premio Airzone son la innovación y la excelencia técnica.
P: ¿Qué premio recibirá el proyecto galardonado?
R: El proyecto galardonado obtendrá un cheque valorado en 1.500 euros, así como un trofeo Airzone con nombre y apellidos del ganador, la posibilidad de unas prácticas de 6 meses con posibilidad de renovación en las oficinas de Airzone y, además, la publicación de un reportaje sobre el proyecto y el ganador en un medio de comunicación.




