
El mercado del lujo residencial se encuentra en un «momento interesante» por la creciente demanda en localizaciones concretas. Sin embargo, Julio Iranzo, CEO de Avellanar, recuerda que en un segmento donde el comprador extranjero tiene un peso tan importante, habrá que prestar atención a la evolución del mercado internacional: «debemos estar alerta a ver cómo influye el fin de la Golden Visa en España«. El cambio de panorama afectará especialmente a zonas como la costa, donde el comprador es internacional en más del 90% de los casos.
En este mercado, el origen del comprador del lujo residencial varía según la zona. En la costa, donde la vivienda se suele adquirir para pasar largas temporadas, el comprador habitual supera los 60 años y es de origen europeo. Destacan ingleses, franceses y belgas.
En Madrid, donde mayoritariamente son propiedades para residencia permanente, el porcentaje está más equilibrado entre nacionales y extranjeros: los protagonistas son el cliente nacional, hispanoamericano y ahora también el estadounidense son los protagonistas.
Según la experiencia de Avellanar, los precios de las propiedades más caras de España se sitúan en torno a los 15 a 18.000 euros por metro cuadrado para viviendas de hasta 300 metros en edificios nuevos o rehabilitados; en lugares con demanda internacional, vemos transacciones en unifamiliar en la horquilla de los 20 a 25 millones de euros, en viviendas de unos 1.500 a 1.800 metros cuadrados.

Con una trayectoria de 1.000 activos vendidos en 7 años, la marca desarrolla su actividad en la Andalucía, Madrid y la Comunidad Valenciana. En su cartera de proyectos, los activos de mayor valor se ubican en Madrid, en primer lugar por mayor precio de venta, y en Málaga.
La compañía estudia constantemente activos para su transformación. De cara a los próximos años, el objetivo de la marca es «continuar estudiando e innovando en lo que al bienestar se refiere, queremos que las viviendas ‘Avellanar’ sean producto de lo que somos: orfebres de lo inmobiliario«.
¿En qué se diferencia el mercado de lujo residencial?
En este segmento del inmobiliario, los canales de comercialización son distintos A la hora de comprar una vivienda, el cliente de este tipo de propiedades no suele acudir a portales inmobiliarios, sino que se decanta por consultoras locales especializadas, así como clientes directos de la marca.
Las viviendas de la promotora incorporan tanto domótica como instalaciones tecnológicas. A través del servicio My Help, la marca ofrece la adaptación y personalización para hacer más amable su uso una vez instalados en la vivienda. «Las costumbres y particularidades a la hora de vivir son distintas en cada persona y debe ser la casa quien se adapte a los propietarios y no al revés».
¿Cómo cierra 2025 y cuáles son las previsiones para 2026?
En este mercado, cuya tipología de cliente es «consciente de sus preferencias», el directivo asegura que, para vender en plazos razonables, es fundamental acertar en la localización de la inversión y contar con un programa equilibrado.
Aunque Avellanar «ha cumplido con sus objetivos del 2025 en cuanto a adquisiciones y ebitda», Iranzo reconoce que «nos hubiera gustado poner un número de viviendas en el mercado superior al acontecido». Una circunstancia que la compañía achaca a los «interminables plazos» que se toman los ayuntamientos para la concesión de licencias. Desde su perspectiva, «un grave problema para las promotoras que no ayuda en nada a solucionar el déficit de vivienda en España».
Para 2026, a nivel macro, Iranzo prevé «una economía en crecimiento», pero señala que se trata de «un crecimiento insano, consecuencia de una deuda pública en aumento y un incremento poblacional en gran medida a costa del estado».
En este sentido, el directivo señala «la inflación y la tasa de paro en España (la mayor de Europa), con algo más del 10%», factores que, en su opinión, se convertirán en «otro hándicap el próximo ejercicio«.




