
El Gobierno ha asegurado que España dispone de una capacidad urbanística suficiente para desarrollar hasta 2,4 millones de viviendas en distintos ámbitos del territorio. Esta estimación se apoya en la existencia de 1.069 sectores urbanísticos identificados, según ha explicado el secretario de Estado de Vivienda y Agenda Urbana. Además, una parte significativa de ese potencial ya se encuentra en condiciones de iniciar obras o en fases avanzadas de desarrollo.
Durante su intervención en la feria de construcción industrializada Rebuild 2026, el secretario de Estado, David Lucas, detalló que casi 490.000 viviendas se ubican en suelo urbano consolidado listo para edificar de manera inmediata. A ello se suman cerca de 250.000 viviendas en terrenos con un desarrollo urbanístico activo. En este contexto, Lucas afirmó que «hay suelo, hay planeamiento, hay capacidad y hay empresas dispuestas a liderar este proceso».
El responsable estatal también ha subrayado la importancia de la coordinación entre administraciones y agentes del sector para transformar ese potencial en proyectos reales. En su opinión, resulta clave una gestión eficiente de los recursos disponibles y una voluntad compartida para afrontar el desafío del acceso a la vivienda. Asimismo, ha destacado que el objetivo no depende únicamente de la planificación, sino de la capacidad de ejecución conjunta.
Impulso a la vivienda asequible y nuevas herramientas públicas
En paralelo, el Ministerio continúa trabajando en distintas iniciativas orientadas a facilitar el acceso a vivienda a precios asequibles. Entre ellas figura la próxima aprobación del Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, que pretende marcar la estrategia pública en los próximos años. También se incluyen el Perte de la industrialización de la construcción, líneas ICO de financiación a promotores y el fondo soberano España Crece.
Estas herramientas buscan acelerar la producción de vivienda mediante fórmulas más eficientes y sostenibles en el tiempo. La industrialización del proceso constructivo se plantea como una de las palancas principales para reducir plazos y costes. Al mismo tiempo, la financiación pública pretende facilitar que los promotores puedan desarrollar proyectos destinados al alquiler o la venta a precios más accesibles.
Madrid en fase expansiva y apuesta por nuevos modelos
En el ámbito territorial, el Ayuntamiento de Madrid considera que la capital atraviesa una fase expansiva tras los desarrollos urbanísticos impulsados en los últimos años. Según el delegado de políticas de vivienda, Álvaro González, esta etapa marca el final de una ampliación urbana que ha permitido movilizar importantes bolsas de suelo. Lejos de interpretarse como una limitación, esta situación se entiende como una oportunidad para replantear el crecimiento futuro de la ciudad.
González ha señalado que este contexto impulsa la búsqueda de nuevas fórmulas para aumentar la oferta residencial de forma más ágil. Entre ellas destacan la construcción industrializada y la colaboración entre el sector público y privado. Estas estrategias pretenden responder a la demanda creciente de vivienda en la capital con soluciones más rápidas y eficientes.
Por su parte, el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Jorge Rodrigo, ha puesto en valor el Plan Vive como uno de los principales instrumentos regionales. A través de este programa se han entregado ya 5.211 viviendas destinadas al alquiler asequible, muchas de ellas con algún grado de industrialización. Además, ha indicado que existen otras 3.000 viviendas cuyas obras se encuentran en una fase muy cercana a su finalización.



