
El crecimiento sostenido del tráfico aéreo en Europa y las inversiones previstas en infraestructura aeroportuaria están configurando un escenario especialmente favorable para el sector hotelero en la próxima década. Según el informe ‘Expanding Airport Capacity & Tourism’ elaborado por Colliers para la región EMEA, la combinación de mayor conectividad y aumento de pasajeros tendrá un impacto directo en la demanda turística y en la inversión hotelera.
En 2025, los aeropuertos europeos alcanzaron un récord histórico de 2.600 millones de pasajeros. Este volumen marca un punto de inflexión que, según las previsiones, continuará creciendo a un ritmo cercano al 4% anual hasta 2034. Aunque el turismo intraeuropeo seguirá siendo dominante, representando aproximadamente el 77% de las llegadas, mercados como China y India se consolidan como motores clave del crecimiento internacional gracias al aumento de la clase media y de la renta disponible en la región Asia Pacífico.
En este sentido, España destaca como uno de los países con mayor capacidad de atracción inversora en infraestructura aeroportuaria. El gestor Aena ha anunciado un plan de inversión de 13.000 millones de euros destinado a ampliar la capacidad de sus principales aeropuertos, con especial foco en Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, ambos ya por encima de los niveles previos a la pandemia.
Crecimiento del tráfico aéreo y dinamización del turismo
El incremento de la capacidad aeroportuaria no solo facilitará el aumento de vuelos, sino que también contribuirá a diversificar los perfiles de viajeros. Este fenómeno se traducirá en un mayor flujo de turistas hacia destinos urbanos y de costa, reforzando la actividad económica en regiones altamente dependientes del turismo internacional.
Destinos como Málaga, Alicante y Valencia se perfilan como mercados estratégicos dentro de esta expansión, gracias a las mejoras previstas en sus aeropuertos y a su consolidación como destinos mediterráneos de alta demanda. Asimismo, ciudades como Sevilla también se benefician del creciente interés inversor vinculado a la mejora de la conectividad. En palabras de Laura Hernando, Managing Director de Hoteles en Colliers, «la combinación de récord de pasajeros, la ampliación de capacidad aeroportuaria y la fortaleza del turismo intra-europeo continuarán generando nueva demanda», lo que tendrá un impacto positivo directo en el ciclo de inversión hotelera en España.
Oportunidades para la inversión hotelera en España
El aumento del tráfico aéreo previsto y la mejora de la conectividad internacional impulsarán tanto la ocupación hotelera como la necesidad de modernizar la oferta existente. Este contexto favorecerá operaciones de reposicionamiento de activos, ampliaciones y la entrada de nuevas marcas internacionales en mercados donde aún no están presentes.
Además, los llamados mercados secundarios están adquiriendo un protagonismo creciente. Distintas capitales de provincia no solo concentran parte de las inversiones en infraestructura aeroportuaria, sino que también se consolidan como polos de atracción para inversores hoteleros en busca de ubicaciones con potencial de crecimiento y menor saturación que los grandes núcleos urbanos.
Gonzalo Gutiérrez, Managing Director de Hoteles en Colliers, subraya que «los aeropuertos son las puertas de entrada a los mercados hoteleros» y que cada ampliación de capacidad actúa como «un dinamizador de la inversión hotelera». Según explica, este efecto multiplicador favorece tanto las transacciones como el desarrollo de nuevos proyectos, reforzando la posición de España como uno de los destinos más atractivos para la inversión en el sector.




