
en actividades inmobiliarias +4,4% vs 2024
en hostelería +2,4% vs 2024
todos los sectores +3,3% vs 2024
Datos: INE · Encuesta Anual de Coste Laboral 2025
El coste laboral medio en España alcanzó los 38.749 euros por trabajador y año en 2025, un 3,3% más que el ejercicio anterior y un 25,6% por encima del nivel de 2015, según la Encuesta Anual de Coste Laboral publicada por el INE. La cifra incluye sueldos y salarios, cotizaciones obligatorias a la Seguridad Social y el resto de partidas asociadas al empleo, y confirma la presión sostenida sobre los costes empresariales que el sector viene arrastrando desde la salida de la pandemia.
Dentro de ese cuadro general, dos ramas de actividad muy vinculadas al negocio inmobiliario dibujan trayectorias opuestas. Las actividades inmobiliarias figuran entre los sectores que más pagan por cada empleado y los que más rápido se encarecen, mientras que la hostelería mantiene el coste laboral más bajo de toda la economía, con una brecha interna cada vez más marcada entre el alojamiento y la restauración.
Las inmobiliarias superan la media nacional y lideran el encarecimiento
Emplear a un trabajador en las actividades inmobiliarias costó 39.504 euros en 2025, un 4,4% más que un año antes y por encima de los 38.749 euros de la media de la economía. No siempre fue así: en 2015 el sector pagaba 26.973 euros por empleado, casi 3.900 euros menos que el conjunto de sectores. En una década, el coste laboral inmobiliario ha crecido un 46,5%, la mayor subida entre las grandes ramas de actividad, frente al 25,6% del total. La profesionalización del sector, la expansión de las gestoras y consultoras y la competencia por perfiles técnicos y financieros explican buena parte de ese salto.
La evolución de la última década muestra además la distinta sensibilidad de cada sector a los ciclos. La hostelería sufrió un desplome sin paralelo durante la pandemia —de 19.422 euros en 2019 a 13.323 euros en 2020, por el efecto de los ERTE y el cierre de la actividad— y necesitó hasta 2022 para recuperar el nivel previo. Las inmobiliarias, en cambio, apenas acusaron el golpe y encadenan cuatro ejercicios consecutivos de subidas intensas.
Evolución del coste laboral anual por trabajador (2015-2025)
Coste total bruto en euros por trabajador y año
Fuente: INE · Encuesta Anual de Coste Laboral
Hostelería: 12.300 euros de brecha entre el hotel y el bar
El agregado de la hostelería —23.690 euros por trabajador, un 40% por debajo del coste de las inmobiliarias— esconde dos realidades muy distintas. Los servicios de alojamiento pagaron 32.949 euros por empleado en 2025, con un avance del 5% interanual que refleja la pujanza del negocio hotelero y la competencia por retener plantillas en un ejercicio de récord turístico. Los servicios de comidas y bebidas, en cambio, se quedaron en 20.658 euros, con una subida de apenas el 0,8%, la más baja de todas las ramas analizadas. La distancia entre ambas divisiones roza ya los 12.300 euros anuales por trabajador.
| Rama de actividad | Coste 2025 (€/año) | Variación anual (%) | Variación desde 2019 (%) |
|---|---|---|---|
| Actividades inmobiliarias | 39.504 | +4,4 | +27,7 |
| Construcción | 38.098 | +4,5 | +18,8 |
| Servicios de alojamiento | 32.949 | +5,0 | +16,2 |
| Hostelería (total) | 23.690 | +2,4 | +22,0 |
| Servicios de comidas y bebidas | 20.658 | +0,8 | +22,3 |
Fuente: INE · Encuesta Anual de Coste Laboral 2025 · Coste total bruto por trabajador y año
La restauración concentra buena parte del empleo a tiempo parcial y estacional del país, lo que reduce el coste medio por trabajador, pero el frenazo de 2025 —tras subidas del 5,8% en 2023 y del 5,9% en 2024— sugiere que el sector ha agotado el recorrido de las alzas ligadas al salario mínimo y a la recuperación pospandemia. El alojamiento, con márgenes más amplios y una guerra abierta por el personal cualificado, sigue otra senda: su coste laboral crece al doble de ritmo que el de la restauración.
Cotizaciones, tamaño de empresa y territorio: los otros factores del coste
La estructura del coste también difiere entre sectores. En las actividades inmobiliarias, los sueldos y salarios representan el 75,2% del coste total y las cotizaciones obligatorias el 22,5%, mientras que en la construcción las cotizaciones escalan hasta el 27,2%, el porcentaje más alto de los sectores analizados, por el mayor peso de las contingencias profesionales. En la hostelería, las cotizaciones suponen el 25,3% del total, un lastre proporcionalmente mayor sobre salarios más bajos.
El tamaño de la empresa marca otra frontera: los centros de 200 o más trabajadores pagaron de media 45.921 euros por empleado en 2025, un 43% más que los de menos de 50 trabajadores (32.003 euros), el segmento donde se concentran la mayoría de las agencias inmobiliarias y de los negocios hosteleros. Por territorios, la Comunidad de Madrid registró el coste laboral más alto del país (46.180 euros, +3,4%), seguida del País Vasco (44.344 euros), mientras que Baleares firmó el mayor incremento interanual, un 5,8%, hasta los 39.094 euros, empujada precisamente por la presión salarial del turismo. En el extremo opuesto, Extremadura (32.067 euros) y Canarias (32.218 euros) cerraron la tabla.
Para el negocio inmobiliario, estas cifras tienen una doble lectura. Como empleador, el sector afronta la mayor inflación salarial de la economía, con el talento como principal cuello de botella. Como inversor en activos hoteleros y de restauración, la divergencia entre alojamiento y comidas y bebidas condiciona directamente los planes de negocio: el hotel compite por plantillas cada vez más caras, mientras el local de restauración opera con el coste laboral más contenido —y también con el mayor riesgo de rotación— de toda la economía española.
Con dos décadas de serie histórica a sus espaldas, la fotografía de 2025 apunta a una consolidación de la brecha: las actividades inmobiliarias se instalan de forma estable por encima de la media nacional en coste por trabajador, y todo indica que la presión seguirá al alza mientras la escasez de perfiles técnicos y la actividad turística mantengan su pulso. La incógnita para 2026 es si la restauración, prácticamente estancada, iniciará una nueva ronda de subidas o si el ajuste del empleo hostelero absorberá la próxima ola de costes.
¿Qué temas trata esta noticia?

