
La socimi MACC, dedicada al alquiler residencial y controlada por el fondo Cerberus, atraviesa un cambio clave en su dirección. Carlos Moreno Planas, quien hasta ahora ocupaba el cargo de director financiero y vicepresidente, ha abandonado la compañía, según avanza El Confidencial. Su salida ha obligado a una reestructuración inmediata en la cúpula de la empresa.
Según informó la propia socimi, el pasado 9 de octubre se revocó su nombramiento como vicepresidente y consejero. Moreno Planas había asumido este puesto en febrero de 2024, apenas un año y medio atrás. Su marcha no ha sido una sorpresa para el entorno de la firma, ya que desde el verano se conocía internamente que dejaría sus funciones directivas.
Borja Alameda Cortell asume la vicepresidencia
Cerberus ha designado a Borja Alameda Cortell como nuevo vicepresidente de MACC. Alameda no es ajeno a la organización, ya que lleva vinculado al grupo desde 2018. Durante casi seis años desarrolló su carrera en Haya Real Estate, compañía que el fondo vendió a Intrum en la segunda mitad de 2023.
Tras esa operación, en la primavera de 2024, Alameda se incorporó al departamento financiero de MACC. Su nombramiento como vicepresidente ha sido aprobado por un periodo de seis años, lo que refuerza su papel en la estrategia futura de la socimi.
MACC fue creada por Cerberus hace cinco años. Lo hizo a partir de una amplia cartera de viviendas adquiridas a Banco Sabadell y BBVA. Esta operación marcó el inicio de un ambicioso proyecto centrado en el alquiler residencial.
Un giro en la estrategia de activos
A comienzos de 2024, el fondo decidió empezar a vender parte de las viviendas de MACC. Esta es la primera vez que se plantea rotar una cartera de este tipo dentro de la compañía. A diferencia de otros grandes fondos, MACC gestiona viviendas repartidas en múltiples edificios, no bloques completos.
Esa estructura hace que el diseño de la operación y la búsqueda de compradores potenciales sean más complejos. Cerberus ha centrado su análisis en viviendas ubicadas en Madrid, ya estabilizadas y con ingresos por rentas consolidados. El objetivo es generar el mayor interés posible entre inversores.
Al cierre de 2024, MACC contaba con 4.701 viviendas en Andalucía, Madrid, Valencia y Cataluña. Los ingresos por alquileres aumentaron un 85 %, alcanzando los 38,5 millones de euros. Esta expansión convirtió a la socimi en uno de los actores más activos en la compra de activos inmobiliarios desde la pandemia.




