
Casa Marquès, ubicada en Cunit, Tarragona, ha dado un paso pionero al convertirse en la primera masía catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC) adaptada a un modelo residencial contemporáneo. La iniciativa, impulsada por la doctora López-Teijón, integra la preservación arquitectónica con soluciones de vivienda modernas. Este proyecto refleja un enfoque innovador en la gestión del territorio y la rehabilitación de bienes patrimoniales.
La masía, construida en 1776, se ha transformado en un espacio de coliving internacional destinado a profesionales, trabajadores en remoto y personas que buscan algo más que alojamiento: una verdadera comunidad. Cada residente dispone de una habitación privada con baño, mientras que las áreas comunes incluyen espacios de trabajo y zonas compartidas pensadas para la convivencia. Con 153 metros cuadrados por residente, la adaptación combina funcionalidad con respeto por el carácter histórico del edificio.
Una nueva forma de vivir y trabajar
La iniciativa responde a la creciente demanda de modelos de vivienda más flexibles y humanos, orientados a quienes priorizan la movilidad, la conexión y la calidad de vida. Casa Marquès no solo preserva un patrimonio cultural, sino que también dinamiza el territorio al generar oportunidades de vida y atraer talento a la zona. Este enfoque sitúa a la masía como un ejemplo de cómo los espacios históricos pueden integrarse en la vida contemporánea.
El proyecto es promovido por la doctora López-Teijón, reconocida por su trayectoria en medicina reproductiva, quien tras más de treinta años ayudando a formar familias, ha trasladado su vocación a la creación de entornos habitables que fomentan la interacción y el desarrollo personal. Desde esta nueva perspectiva, Embryobuildings S.L., la empresa vinculada a la iniciativa, busca desarrollar proyectos inmobiliarios con impacto social y cultural, centrados en la vida compartida y la reinvención de la vivienda.




