
El centro comercial Oasiz continúa avanzando hacia su salvación después de años de dificultades financieras. El administrador concursal de Carlotta Iberia, la sociedad propietaria del complejo, ha dado su aval a la oferta presentada por el fondo británico Cale Street Investment (CSI), según publica Cinco Días. La operación ascendería a 140,35 millones de euros y permitirá a CSI controlar directamente el activo, que gestiona desde 2024.
La compra se realizará a través de Terox SPV 2025, una sociedad creada exclusivamente para esta transacción, cuya propiedad recae totalmente en Cale Street. Según el informe del administrador concursal, PFK Attest, la propuesta del fondo es la única oferta firme, viable y ajustada a las condiciones de mercado y la que mejor satisface el interés del concurso. La operación no dependerá de financiación externa, ya que servirá para compensar la deuda que Cale Street mantiene como principal acreedor.
Carlotta Iberia arrastra un pasivo total de 320 millones de euros, derivado de sobrecostes en la construcción y la necesidad de inversión para reactivar el proyecto, inaugurado en 2021. Del total, 142 millones corresponden al propio fondo británico, lo que limita las opciones de otros acreedores de recuperar sus préstamos.
Impacto sobre el empleo y la continuidad del centro
Aunque Carlotta Iberia no cuenta con empleados directos, el centro comercial Oasiz genera trabajo tanto de manera directa en los locales como de forma indirecta en servicios como seguridad, limpieza y mantenimiento. PFK Attest subraya que la propuesta de Cale Street incluye el compromiso de mantener la actividad durante al menos tres años, cumpliendo con lo exigido por la Ley Concursal. El cierre del complejo supondría una destrucción inmediata de empleo y una pérdida de capital humano.
El valor del centro comercial, que asciende a 144,8 millones de euros al incorporar los pasivos asumidos por el comprador, se entiende como una unidad productiva viva capaz de generar ingresos continuos. De no aprobarse la oferta por la totalidad del activo, el centro tendría que liquidarse, reduciendo significativamente su valor y dejando pendiente el pago de 47 millones adicionales de deuda.



