
El Consejo Rector del Instituto de Atención Social y Sociosanitaria (IAS), presidido por Isabel Mena, consejera de Política Social, Accesibilidad, Igualdad y Diversidad del Cabildo de Gran Canaria, aprobó el pasado 23 de enero la compra del antiguo centro de menores de Santa Rosalía, en el municipio de Telde, con el objetivo de destinarlo a uso sociosanitario.
La adquisición del activo, valorado en 4,3 millones de euros, permitirá llevar a cabo una reforma integral para adaptarlo a las necesidades de atención a personas dependientes o con discapacidad, de acuerdo con los planes del IAS.
La compra de este edificio, situado en la Calle Licenciado Calderín, en el casco histórico de Telde, se ha llevado a cabo por su ubicación estratégica. Con esta operación, se busca dar continuidad al legado de este inmueble, que, tras haber pertenecido al médico Gregorio Chil y Naranjo, ha desempeñado diferentes funciones desde principios del siglo XX, como hospital, orfanato y centro de acogida.
«Desde el Instituto de Atención Social y Sociosanitaria del Cabildo de Gran Canaria nos sentimos muy satisfechos de la adquisición del edificio de Santa Rosalía porque supone el primer paso para la puesta en marcha de un nuevo centro sociosanitario en la isla de Gran Canaria», explicó Mena, «un edificio ubicado en un espacio céntrico, muy cercano a multitud de servicios públicos, lo que nos va a permitir contar con un espacio donde los usuarios tengan una vida más autónoma. Se trata de una compra que va en la línea de nuestro deseo de crecer en servicios y diversificar los recursos de los que dispone el IAS», concluyo la consejera.
El edificio, originalmente concebido como la residencia del médico Chil y Naranjo sobre una superficie de 281,2 metros cuadrados, fue sometido a una reconstrucción de su fachada por parte del Cabildo de Gran Canaria en la década de 1970. Tras el fallecimiento de la esposa del médico en 1913, la propiedad quedó en manos del Museo Canario, que solicitó al Ayuntamiento de Telde que transformara el inmueble en un hospital civil, siguiendo las disposiciones establecidas por Chil y Naranjo en su testamento vital.




