
Viviendea ha cerrado una inversión de 12 millones de euros para desarrollar una promoción de 109 viviendas en Valencia, consolidando su estrategia de crecimiento en la ciudad. La operación refuerza su apuesta por un modelo que sitúa a la demanda real como punto de partida del proyecto. La compañía prevé iniciar las obras en las próximas semanas.
El proyecto se levantará en el barrio de Malilla y constará de un edificio de 20 alturas. En él se distribuirán 109 viviendas de entre uno y cuatro dormitorios, además de 87 plazas de garaje y 64 trasteros. La promoción ha sido concebida como un desarrollo modular, adaptable a las preferencias detectadas entre los futuros compradores.
La licencia de obra se ha obtenido en un plazo de cuatro meses, un periodo especialmente ágil para este tipo de tramitaciones. Este avance permite situar la ejecución en una fase inminente. Desde la empresa subrayan que el seguimiento constante del proceso administrativo ha sido clave para acortar los tiempos habituales.
Un modelo que invierte el proceso tradicional
A diferencia de los portales inmobiliarios concebidos como simples «buscadores», Viviendea se define como un «encontrador de vivienda». Su propuesta consiste en conectar a los demandantes con promotoras en fases muy tempranas, incluso antes de que existan los primeros bocetos del edificio. De este modo, el diseño final se ajusta a datos reales y no a previsiones genéricas.
El sistema permite modular tipologías, número de dormitorios y otras variables del proyecto en función de criterios objetivos de demanda. En lugar de lanzar una promoción cerrada al mercado, la compañía recoge previamente las preferencias de los interesados. Posteriormente, articula la financiación necesaria para desarrollar aquello que ya ha demostrado interés real.
Sergio López Alcover, CEO y fundador de la firma, resume la filosofía de la empresa al señalar que «Viviendea nace de una inquietud profesional muy simple: hacer el mejor proyecto posible, el que la gente realmente quiere». Según explica, la tecnología propia facilita interactuar con el cliente incluso antes del primer contacto personal. «La demanda primero, el proyecto después», afirma sobre el desarrollo de Valencia.



