
El mercado de compraventa de viviendas en España está cada vez más polarizado. Solo el 29,58% de los pisos a la venta tiene un precio inferior a 150.000 euros, según el último informe de pisos.com. Por el contrario, el 22,76% de los inmuebles supera los 500.000 euros, concentrándose los precios en los extremos.
Las diferencias entre comunidades autónomas son notables. Baleares lidera con un 67,33% de viviendas por encima de medio millón de euros, mientras solo el 13,58% se encuentra por debajo de 250.000 euros. Madrid y Canarias también muestran precios elevados, con más de un tercio de sus inmuebles sobrepasando los 500.000 euros.
En el lado opuesto, las comunidades del interior presentan viviendas más accesibles. Extremadura, Aragón y Castilla y León concentran más de la mitad de sus inmuebles por debajo de los 150.000 euros. Estas zonas tienen escasa presencia en el segmento alto, con porcentajes que no superan el 4,23% de viviendas por encima de 500.000 euros.
Las capitales de provincia reflejan estos contrastes. San Sebastián y Palma de Mallorca destacan por tener más del 60% de sus pisos por encima del medio millón de euros. Málaga y Madrid siguen con cifras cercanas al 35%, mientras ciudades del interior como Zamora y Almería mantienen la mayor parte de su oferta por debajo de los 150.000 euros.
Impacto en compradores y oportunidades
Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, subraya la segmentación del mercado. Las zonas costeras y las grandes capitales concentran los inmuebles más caros. En cambio, muchas regiones del interior ofrecen oportunidades reales para quienes buscan vivienda a precios asequibles.
La polarización también afecta a la franja media de precios. Solo un 18,78% de los inmuebles se encuentra entre 150.000 y 250.000 euros, y el 28,88% se sitúa entre 250.000 y 500.000 euros. Esto indica que la mayoría de la oferta está en los extremos y limita las opciones intermedias para los compradores.
En provincias como Teruel, Jaén o Cuenca, más del 70% de la vivienda se vende por menos de 150.000 euros. Por el contrario, en Baleares, Málaga o Guipúzcoa, la alta demanda turística y la fiscalidad favorece precios muy elevados. Esta situación influye en las decisiones de inversión y en los flujos migratorios internos en España.




