
El número de viviendas protegidas en España ha registrado un retroceso notable en 2025, con un total de 11.104 unidades, lo que supone una caída del 22,7% respecto al año anterior. Esta cifra se desprende de la estadística trimestral ‘Vivienda libre y vivienda protegida’ publicada por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. A pesar de esta caída, 2025 se convierte en el segundo mejor año desde 2014 en calificaciones definitivas de vivienda protegida.
Durante el último trimestre del año, se calificaron 4.606 viviendas protegidas, un 28,2% menos que en el mismo período de 2024. El año anterior marcó un récord de 14.371 calificaciones definitivas, situando el 2025 como una desaceleración tras un máximo histórico. En paralelo, la vivienda libre continuó su expansión con 121.827 unidades iniciadas en todo el país, un aumento del 8,6% frente a 2024.
Por regiones, Cataluña lideró la construcción de viviendas de protección oficial en 2025, con 3.517 unidades, seguida por Andalucía (2.265) y la Comunidad de Madrid (2.048). En contraste, Melilla, Ceuta, La Rioja, Región de Murcia, Canarias y Cantabria no registraron ninguna VPO durante el año. En el ámbito de la vivienda libre, Andalucía también encabezó la lista con 27.454 unidades iniciadas, mientras que Ceuta (24), Melilla (133) y La Rioja (1.405) quedaron a la cola.
Participación de promotores privados y públicos
El 63,6% de las viviendas protegidas (7.058 unidades) fueron promovidas por empresas privadas, mientras que el 36,4% restante (4.046) correspondió a promotores públicos a través de planes autonómicos o estatales. La caída en la actividad privada fue significativa, con un retroceso del 33,5% respecto a 2024, mientras que la construcción promovida por entidades públicas creció un 7,9%. El Ministerio de Vivienda señala que la estadística no contempla todas las viviendas públicas, como las desarrolladas dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).
Estos datos reflejan una dinámica desigual en el mercado de vivienda española, donde la oferta de vivienda protegida disminuye mientras la vivienda libre mantiene su expansión. La caída de la participación privada y la concentración geográfica en determinadas comunidades autónomas evidencian desafíos para garantizar acceso a vivienda asequible en todo el territorio nacional.



