
Renta Corporación cerró el primer semestre del año con unas pérdidas de 4,4 millones de euros, frente al beneficio de 2,4 millones registrado un año antes, una evolución que provocó una fuerte reacción negativa entre los inversores. La compañía inmobiliaria lideró las caídas de la Bolsa española tras comunicar sus resultados y sus acciones terminaron la sesión con un descenso del 8,38%, hasta los 0,722 euros por título.
El castigo bursátil llegó después de que la empresa informara a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de una notable reducción de su actividad durante los primeros seis meses del ejercicio. En concreto, la facturación se situó en 4,4 millones de euros, un 58,2% menos que en el mismo periodo del año anterior, mientras que el resultado de explotación pasó de un beneficio de 1,4 millones a unas pérdidas de 2,6 millones. La caída en el mercado prácticamente borró la evolución positiva que acumulaba la compañía en lo que va de año. Tras este ajuste, Renta Corporación limita su revalorización en 2026 al 2,41%, después de haber llegado a registrar avances superiores antes de la presentación de sus cuentas.
Un semestre marcado por la inversión y la preparación de nuevos proyectos
Pese al deterioro de sus resultados, Renta Corporación asegura que el primer semestre ha estado marcado por una estrategia centrada en preparar el crecimiento futuro. La compañía explica que este periodo ha estado dedicado principalmente a reforzar su cartera de activos y a poner en marcha nuevas operaciones. En este sentido, la inmobiliaria ha incrementado su cartera transaccional desde los 29,3 millones de euros con los que cerró 2025 hasta los 51,3 millones a finales de junio. Según la empresa, los ingresos obtenidos reflejan la venta de parte de la cartera residencial existente, aunque también recogen una etapa en la que la prioridad ha sido invertir y ampliar nuevos proyectos.
Renta Corporación trabaja actualmente en varias operaciones que incluyen tres locales comerciales ubicados en Madrid y Barcelona, además de diferentes proyectos residenciales y terciarios en Málaga y en el área metropolitana de Barcelona. La compañía considera que estos activos se encuentran en una fase inicial y espera que generen resultados principalmente durante la segunda mitad del año. La empresa defiende que las pérdidas registradas hasta junio responden al momento del ciclo en el que se encuentran los nuevos proyectos. Su previsión es que la maduración de estas operaciones permita avanzar en las ventas previstas para los próximos meses.
Menor deuda y nuevas iniciativas para impulsar el negocio
A pesar del resultado negativo del semestre, Renta Corporación destaca la reducción de su endeudamiento como uno de sus principales puntos positivos. La deuda se situó en 2,3 millones de euros, el nivel más bajo alcanzado por la compañía y equivalente al 3,7% del total de sus activos. Además, la inmobiliaria asegura que mantiene una posición sólida de tesorería, reforzada mediante nuevas pólizas de crédito destinadas a facilitar futuras compras y acompañar los procesos iniciales de adquisición de activos.
Dentro de sus nuevos proyectos, la compañía ha anunciado el lanzamiento de Vivva, una plataforma enfocada a la promoción y venta de vivienda asequible. El objetivo de esta iniciativa es desarrollar viviendas mediante sistemas de construcción industrializada o prefabricada con precios inferiores a 250.000 euros. La nueva plataforma estará dirigida por Carlos Méndez, profesional con más de 25 años de experiencia en el sector y trayectoria en firmas como JLL, Alting y Aelca. Vivva ya cuenta con su primer terreno adquirido en Palafrugell, Girona, y analiza nuevas oportunidades en Terrassa, Barcelona, y Valencia. Renta Corporación afronta ahora la segunda mitad del año con el reto de transformar las inversiones realizadas en nuevas ventas y resultados positivos. Mientras tanto, el mercado ha reaccionado con cautela ante unas cuentas que reflejan un semestre de transición y fuertes ajustes financieros.

