
El debate sobre la vivienda volvió a centrar la atención este martes en el Congreso de los Diputados. Esquerra Republicana (ERC) presentó una proposición de ley para crear un impuesto progresivo sobre la acumulación de bienes inmobiliarios de uso residencial. El gravamen se aplicaría a partir de la tercera vivienda y aumentaría en función del número de inmuebles en propiedad.
La propuesta fijaba un tipo del 4% para la tercera residencia, del 8% para la cuarta y del 12% para la quinta. A partir de ahí, el impuesto se incrementaría en un 5% por cada nuevo inmueble adicional. Según el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, esta medida busca «intervenir en el mercado» y frenar la especulación inmobiliaria.
Rufián defendió que la vivienda es «el principal problema del país». Alertó de que hoy se necesitan hasta 59 años de salario para poder acceder a un piso de 60 metros cuadrados.
Freno por parte de los partidos de la derecha
Sin embargo, la proposición de ley de ERC que buscaba crear un impuesto progresivo sobre la tercera vivienda en adelante fue rechazada por el Congreso. La iniciativa contaba con el apoyo del PSOE, Sumar, Bildu, Podemos, BNG, Compromís y José Luis Ábalos, pero fue tumbada gracias a los votos en contra de PP, Vox y UPN, mientras que Junts, PNV y Coalición Canaria se abstuvieron.
El diputado del PP y vocal de Vivienda, Raúl Cuevas Larrosa, calificó la iniciativa de «propuesta ideológica». Sostuvo que implicaría «una subida masiva de impuestos» y un «castigo al ahorro y la inversión». En su opinión, «nada de lo que plantea solucionará el problema del acceso a la vivienda, todo lo contrario».
Por su parte, el portavoz adjunto de Vox, Carlos Hernández Quero, calificó la proposición de «despropósito». Señaló que no aborda las causas reales del encarecimiento de la vivienda y criticó que busque aumentar el IVA de las viviendas de obra nueva. «Es como tratar una neumonía con caramelos para la tos», ironizó.
La diputada de Junts, Marta Madrena, consideró que el impuesto «sobrecargaría» a los propietarios y desincentivaría la ampliación del parque de vivienda. Desde el PNV, Idoia Sagastizabal mostró también sus reticencias. Aseguró que el gravamen podría tener «efectos perversos» y retirar más inmuebles del mercado.
Los aliados de la izquierda apoyan la iniciativa
En el bloque de la izquierda, Bildu, BNG, Podemos y la diputada de Compromís Águeda Micó respaldaron la admisión a trámite del texto. El portavoz de Sumar, Alberto Ibáñez, defendió que la propuesta «va en la dirección correcta» y que es necesario «achicharrar impuestos a los rentistas».
El portavoz socialista de Vivienda, Ignasi Conesa, valoró el trabajo del Gobierno en esta materia. Aseguró que varias de las ideas impulsadas por ERC coinciden con las políticas del Ejecutivo. «Los que quieren una vida mejor para nuestros conciudadanos estamos de acuerdo», concluyó.




