
El mercado de alquiler en España sigue mostrando signos de tensión financiera. En 2025, la deuda media por impago se situó en 8.489,3 euros, lo que equivale a más de siete meses de renta. Esto representa un aumento del 16,5% frente al año anterior, según el informe ‘Situación de la Morosidad en el Alquiler en España’ del Observatorio del Alquiler, promovido por la Fundación Alquiler Seguro.
El incremento de la morosidad se ha extendido a todas las provincias del país, sin registrar ninguna variación negativa. Barcelona encabeza el ranking con una deuda media de 14.036,5 euros, mientras que Málaga presenta el mayor crecimiento interanual con un 21,5%. En muchos casos, los retrasos puntuales se han convertido en impagos sostenidos debido a los altos precios del alquiler.
Diferencias por comunidades y provincias
Cataluña se mantiene como la comunidad con mayor endeudamiento, con una media de 11.619,9 euros, seguida por la Comunidad de Madrid con 10.420,4 euros y las Islas Baleares con 10.354,4 euros. Estas tres regiones superan ampliamente los 10.000 euros de deuda media, mientras que en el otro extremo Extremadura registra la menor morosidad con 3.403,2 euros.

El estudio también traduce la deuda en meses de alquiler impagados. Así, la morosidad nacional equivale a más de siete meses, aunque regiones como Murcia alcanzan los nueve meses, y Andalucía y Cataluña superan los ocho. En contraste, Extremadura, Canarias y La Rioja se mantienen por debajo de los seis meses de deuda acumulada.
A nivel provincial, diez territorios destacan por cifras especialmente elevadas: Barcelona, Madrid, Islas Baleares, Guipúzcoa, Málaga, Sevilla, Vizcaya, Valencia, Murcia y Navarra. Por el contrario, Ávila, Soria y Zamora presentan los niveles más bajos, en línea con rentas medias más contenidas.
El ritmo de crecimiento de la morosidad es especialmente preocupante. Mientras que en 2024 la variación nacional fue del 4,2%, en 2025 se ha disparado al 16,5%. Provincias como Málaga (+21,5%), Islas Baleares (+20,9%) y Murcia (+21%) muestran incrementos significativos. Incluso regiones con precios más bajos no se libran del aumento debido a la fragilidad salarial y la dependencia de sectores económicos inestables.

Madrid y la presión sobre los arrendatarios
La Comunidad de Madrid cerró 2025 con una deuda media de 10.420,4 euros, equivalente a casi nueve meses de impago. Este dato refleja un crecimiento del 18% respecto al año anterior, marcando un salto importante frente al 3,2% registrado en 2024. El esfuerzo financiero medio que los inquilinos deben destinar a pagar el alquiler alcanza aproximadamente el 40% de sus ingresos mensuales.
El informe del Observatorio del Alquiler apunta que el aumento sostenido de los precios, que en 2025 promedia 1.184 euros mensuales, ha llevado a muchos arrendatarios al límite de su capacidad de pago. Esta situación provoca que impagos que antes eran puntuales se conviertan en un problema prolongado. Así, la morosidad ya no solo aumenta en volumen, sino que se endurece en duración, reflejando la incapacidad de muchos hogares de asumir las rentas actuales.
En provincias como Salamanca, los incrementos han sido más moderados, apenas un 3,2%, gracias al perfil estudiantil de los arrendatarios y a que las familias suelen garantizar los pagos. Por el contrario, zonas como Córdoba, Barcelona, Pontevedra y Alicante han experimentado subidas superiores al 18%, evidenciando la presión que ejerce el aumento de las rentas sobre la estabilidad económica de los inquilinos.
El análisis por comunidades y provincias de Fundación Alquiler Seguro deja claro que la morosidad está estrechamente ligada a los precios del alquiler y al esfuerzo financiero que exige. Las regiones con mercados más desequilibrados muestran deudas medias más altas y meses de impago prolongados. Esto representa un desafío para arrendadores, administraciones y familias, que deben afrontar un contexto en el que los impagos se han convertido en un fenómeno persistente y generalizado.



