
Málaga se consolida como uno de los mercados con mayor potencial del sur de Europa para el desarrollo de nuevos centros de datos. La ciudad ocupa la tercera posición en esta región y se sitúa en el puesto 11 del ranking mundial elaborado por Savills, que analiza 54 mercados internacionales y estudia qué lugares están mejor preparados para acoger la próxima generación de infraestructuras digitales.
El índice Power and Place de Savills forma parte de su programa de análisis global Impacts y pone el foco en una cuestión que está ganando importancia con el crecimiento de la inteligencia artificial: ya no se trata únicamente de saber dónde existe demanda de centros de datos, sino de determinar dónde es realmente posible construirlos.
Energía y capacidad de desarrollo, factores clave
El estudio analiza las condiciones físicas y de desarrollo que pueden facilitar o dificultar la creación de nueva capacidad. Entre ellas se encuentran el acceso a la electricidad, el coste de la energía, la disponibilidad de agua, las temperaturas, la conectividad digital, los costes de construcción, el suelo disponible y las normas urbanísticas y regulatorias. Todos estos elementos se agrupan en cuatro grandes áreas: energía; agua y clima; conectividad y entorno económico; y viabilidad de desarrollo. El objetivo es ofrecer una visión de la facilidad con la que cada mercado puede incorporar nuevos centros de datos, en lugar de medir únicamente el volumen de demanda que ya existe.
En este sentido, las dificultades para conseguir electricidad, agua, suelo y capacidad de desarrollo están adquiriendo un peso cada vez mayor. Por ello, Savills señala que los mercados secundarios que dispongan de unas condiciones adecuadas pueden convertirse en protagonistas de la siguiente etapa de expansión de estas infraestructuras.
Dentro del sur de Europa, Málaga aparece junto a Oporto y Marsella como uno de los mercados emergentes mejor posicionados para atraer nuevas inversiones. La ciudad se beneficia de unos costes energéticos competitivos, un marco regulatorio favorable y una menor presión sobre determinados recursos e infraestructuras que la registrada en algunos de los grandes centros europeos tradicionales. La disponibilidad de electricidad a gran escala es uno de los aspectos que puede marcar diferencias entre unas ciudades y otras. Según el análisis de Savills, Málaga destaca precisamente por su capacidad de acceso a la red y por el coste de la energía, dos variables especialmente relevantes para los proyectos que necesitan grandes cantidades de electricidad.
España también parte de una posición favorable en este ámbito. El país cuenta con algunos de los costes eléctricos más competitivos de Europa Occidental, es exportador neto de electricidad y presenta una elevada presencia de energías renovables en su combinación de fuentes energéticas. A estas ventajas se suman unos costes de construcción inferiores a los de la mayoría de mercados comparables de Europa Occidental. Málaga y Madrid, además, no presentan restricciones de acceso a la red eléctrica y disponen de políticas urbanísticas favorables para el desarrollo de centros de datos, según recoge el informe.
Málaga supera a Madrid, pero afronta algunos retos
La posición de Málaga en el ranking resulta especialmente destacada al compararla con Madrid. Aunque ambas ciudades comparten ventajas relacionadas con la electricidad y el marco urbanístico, Málaga obtiene una mejor valoración gracias a unas temperaturas estivales ligeramente más moderadas y a una menor competencia local por la demanda eléctrica, relacionada con su menor tamaño. Estas condiciones pueden facilitar la disponibilidad de capacidad para futuros proyectos. En un momento en el que los operadores buscan ubicaciones donde puedan ampliar sus instalaciones sin encontrar tantas limitaciones, disponer de margen energético se convierte en una ventaja para atraer nuevas inversiones.
Sin embargo, el informe también señala algunos desafíos para Málaga. Entre ellos destacan la disponibilidad de agua y las elevadas temperaturas máximas durante los meses de verano, dos cuestiones que están adquiriendo cada vez más importancia para construir y operar centros de datos de manera eficiente.
Estados Unidos continúa liderando el mercado mundial por capacidad instalada, pero el crecimiento no se limita a los grandes mercados ya consolidados. Los operadores están buscando nuevas ubicaciones que combinen disponibilidad energética, posibilidades de expansión y menores restricciones para responder al aumento de la demanda.


